17/05/2021
MEGAMINERÍA

Chubut: la campaña del gobierno y el lobby minero contra el Partido Obrero y la izquierda

Durante las últimas semanas se ha recrudecido una especial campaña, de neto corte macartista que busca dividir al movimiento de lucha.
dirigente provincial del Partido Obrero

Durante las últimas semanas se ha recrudecido una especial campaña, de neto corte macartista, de señalamiento al Partido Obrero en especial y a las organizaciones que conforman el Frente de Izquierda Unidad en general, por parte del gobierno de Arcioni y el lobby minero.

Esta campaña está en boca de funcionarios del gobierno, de los representantes de las empresas y en los medios de comunicación afines a ambos.

Los testimonios que volcamos más adelante confirman el propósito de dividir el movimiento de lucha. Es la respuesta al rechazo contra la megaminería que en Chubut ha dado lugar a una de las luchas populares más importantes y decididas de los últimos años en Argentina.

El Partido Obrero de la provincia, en Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia, y en la Comarca Andina, interviene en esta lucha con todas sus fuerzas y su militancia, compuesta de trabajadores, trabajadoras, estudiantes, que participan de las diferentes asambleas de comunidades de toda la provincia, formando parte activa de la organización del movimiento de lucha, siempre con el método del frente único que caracteriza a las asambleas, con el objetivo de derrotar la ofensiva megaminería en Chubut, así como todo tipo de depredación ambiental capitalista, una política de Estado que, subrayamos, involucra a todos los gobiernos de las últimas décadas.

Massoni y los Sastre

Tras protagonizar un desalojo del corte de Ruta N°3 en Trelew, en complicidad con el gobierno nacional y el juez federal Gustavo Lleral (caso Santiago Maldonado) el fascistoide ministro de Seguridad Federico Massoni brindó una conferencia de prensa el lunes 9 de mayo, secundado por el jefe de la Policía de Chubut, Miguel Gómez, y el director de Seguridad provincial, su hermano, Paulino Gómez todos presentes en el operativo del domingo 8 a la madrugada. Allí Massoni se refiere al corte de ruta: “Era una situación que iba a generar el desabastecimiento de la provincia, era una situación que iba in crescendo. Y se iban acoplando, porque en principio eran ‘los No a la Mina’, pero después entraron ‘los Partido Obrero’…”. Las alusiones de Massoni parecieran dar cuenta de diferentes grupos criminales. En esa misma misma conferencia, el ministro apunta a la participación de “travestis” (sic) en el corte, al confundir la bandera whipala, de las comunidades originarias, con la del movimiento LGBTIQ+.

Pocos días después, en el marco de la transmisión del “Foro Iniciativa Popular 2020”, en Puerto Madryn, en la vía pública en plena Bajada 5, enfrente de la casa del vicegobernador Ricardo Sastre, este y su hermano Gustavo, el intendente de Puerto Madryn, al mejor estilo patoteril y con actitud provocadora, se retiró de su domicilio en su vehículo y encaró pasando adrede peligrosamente cerca de los vecinos y vecinas que se manifestaban, sin importarle las consecuencias de la maniobra temeraria. Tras este hecho, como lo hicieron varios medios provinciales del lobby minero, el medio ultrasastrista “Radio Libre”, decía: “Los hermanos Ricardo y Gustavo Sastre fueron escrachados por un grupo de militantes del Partido Obrero que reclaman que se trate la Iniciativa Popular que ya se trató”.

Mena, el cadete de las mineras

Otro exponente del macartismo minero es el burócrata Marcelo Mena Muñoz, secretario general de Asejemin (mineros jerárquicos) y parte de la mesa nacional de la CTA, quien en reiteradas ocasiones utiliza los términos “ecoterroristas” y “troskaje”, “zurdos”, para referirse a los diferentes colectivos que componen el movimiento que rechaza la megaminería en Chubut y defiende el agua y los territorios, además de realizar vinculaciones con la “subversión”, y claras alusiones negacionistas en relación a la dictadura militar. Cabe señalar que este personaje ha sido recientemente puesto en la mira por el colectivo de Comunicadorxs de Chubut por los ataques a la comunicadora de Trelew Alejandra Sepúlveda, que exigieron en un comunicado a la CTA de los Trabajadores provincial y nacional que repudien los dichos y las provocaciones de Mena, habiendo conseguido un repudio formal de la CTA provincial, que históricamente apoya la lucha contra la megaminería e incluso ha convocado paros en jornadas de luchas, y declaraciones públicas sobre el tema del mismo Hugo Yaski, que es parte del gobierno del Frente de Todos, que impulsa la megaminería en todo el país y apoya el proyecto de zonificación de Arcioni y Panamerican Silver.

Los diarios Jornada y El Chubut

Ya desde el año pasado, el diario Jornada y el diario El Chubut dedican parte de sus editoriales a desarrollar una campaña macartista contra la izquierda. En la editorial dominical: “La otra agenda de Chubut más allá de los sueldos”, se leyó: “Por supuesto, los sectores de la izquierda que son los más activos en contra de la minería, acompañados intelectualmente desde sus casas y a través de las redes sociales por sectores de la clase media, plantean su oposición. Muchas veces, de una manera bastante intolerante: el viernes quemaron gomas y prendieron fuego una puerta de la Municipalidad de Trelew; amenazaron a un fotógrafo frente a ese mismo municipio; y en Esquel escracharon al diputado nacional Santiago Igon y su familia, a pesar de que el legislador ya se había manifestado en contra de la minería en Chubut” (Jornada, 8/11).

En una de las editoriales “De Puño y Letra”, de El Chubut, titulada “La minería y el ‘gataflorismo’ versión Chubut”, se leyó: “No hay en el arco político chubutense salvo la ultraizquierda y el ambientalismo extremo, que suele involucrarse en actividades ecoterroristas y vandálicas, una oposición cerrada a la minería” (El Chubut, 9/11/2020).

Un léxico y un temor común

Un notorio léxico común recorre este discurso, compartido por funcionarios representantes del lobby megaminero, burócratas sindicales y los editorialistas de los grandes medios provinciales, de características macartistas y criminalizantes.

El ataque tiene varios objetivos, en primer lugar, dividir el frente único que caracteriza la lucha contra megaminería, compuesta de asambleas de vecinxs autoconvocados, comunidades originarias, las bases de trabajadorxs de sindicatos que adhieren formalmente a la lucha pero no ponen en juego todos sus recursos por el claro compromiso de sus direcciones con los gobiernos de turno. Instalar la noción de “grupo extremo” busca criminalizar a la izquierda, presente en la lucha callejera y también en el terreno electoral, además, deslegitimar una lucha de carácter popular y masivo, paro así preparar las condiciones de eventuales represiones o intentando de esta forma justificar lo que fue el megaoperativo represivo en Ruta 3, vía directamente las fuerzas represivas del Estado o mediante la tercerización en manos de las patotas y burocracias sindicales involucradas con el negocio megaminero, como sucedió con la Uocra, que ofició de fuerza de choque durante la visita de Fernández a Lago Puelo; o la reciente intentona de la burocracia de Camioneros en la misma Ruta 3, desactivada por un repudio general inmediato.

El gobierno de Arcioni y el lobby minero a su vez detectan que el Partido Obrero y las fuerzas del Frente de Izquierda-Unidad son la única corriente política cuyos planteos en relación a la depredación capitalista del medioambiente empalman con el movimiento de lucha, habiéndose expedido de forma unitaria en apoyo a los cortes de ruta y la toma de municipios, a diferencia de la demagogia y ambigüedades del PJ-kirchnerismo provincial de los Linares, Luque, Maderna, y la UCR, en los papeles “defensora” de la Ley 5.001, pero en los hechos funcional al lobby minero con la abstención de sus dos diputados en la sesión del 6/5 que rechazó la Iniciativa Popular.

Frente único

El camino de la movilización popular y el frente único de lucha, independiente de los gobiernos, se verifica como la única manera de hacer frente a estas intentonas de las fuerzas políticas del régimen de avanzar con los negociados capitalistas a costa del ambiente y la salud de la población trabajadora.

Es necesario profundizar los métodos de organización asamblearios, con asambleas populares en las diferentes ciudades y localidades, en conjunto con todos los movimientos de lucha de la provincia, que resuelva un programa de salida propio, y un plan de lucha para que se vaya Arcioni y todo el régimen de saqueo y endeudamiento.

 

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