Ambiente
7/4/2026
Córdoba: ¿cuánto nos afecta la modificación de la Ley de Glaciares?
Spoiler alert: ¡Mucho!
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Foto:agenciaspresentes.org
Este 8 de abril en Córdoba saldremos a las calles -como en muchos lugares del país- para rechazar la modificación de la Ley de Glaciares que se votaría ese mismo día en el Congreso. Esto no salió de un repollo, ya desde el sábado se venían gestando diferentes acciones en todo el país rechazando esta modificación, con la consigna "la ley de glaciares no se toca".
El 25 de marzo ocurrió algo inédito: a menos de 200 personas se les permitió participar en una audiencia pública que, supuestamente, estaba abierta a toda la población. De las 105.000 personas inscriptas, solo el 0,19% pudo hacer uso de la palabra. Esto tiene un objetivo claro: censurar y evitar que se expongan las problemáticas de fondo que presenta esta ley.
Al menos 7 millones de argentinos dependen de 36 cuencas alimentadas por glaciares y ambientes periglaciales, que actúan como reguladores estratégicos y aportan hasta el 50% del caudal de los ríos en épocas de sequía. Esto quiere decir que funcionan como una verdadera “caja de ahorro” de emergencia: el último respaldo cuando los ríos se secan y las lluvias escasean.
Modificar el sistema hídrico también implica abrir una serie de conflictos de carácter federal. Si bien las provincias están delimitadas, lo cierto es que muchas cuencas, ambientes periglaciares y ríos atraviesan varias jurisdicciones: nacen en zonas más altas y desembocan en regiones más bajas. Esto significa que una provincia no puede modificar normas o avanzar sobre el ambiente sin considerar el impacto que tendrá en las provincias aguas abajo, ya que las consecuencias de esas decisiones no se detienen en los límites administrativos.
Un ejemplo de esto es Córdoba: aunque no cuenta con ambientes glaciares o periglaciales propios, parte de sus sistemas hídricos dependen de cuencas y fuentes de agua que se originan en otras regiones del país, especialmente en el norte. Esto demuestra que el acceso al agua no puede pensarse de manera aislada por provincia, sino como parte de un sistema interconectado, donde lo que ocurre en un territorio impacta directamente en otros.
En un contexto de creciente estrés hídrico, la posibilidad de sostener la producción agropecuaria, la actividad industrial y el abastecimiento de agua para millones de personas en Córdoba está directamente ligada a las cuencas ubicadas aguas arriba. Cuando estos sistemas son modificados o se reducen sus aportes de agua, no solo se ve afectado el ambiente, sino también el conjunto de las actividades productivas y la vida de la población.
Además de la cuestión económica, el proyecto ignora la importancia de los ambientes periglaciares, que funcionan como un verdadero “cinturón de seguridad”, regulando estratégicamente hasta el 50% del caudal de los ríos en años de sequía.
A su vez, tanto los glaciares como los ambientes periglaciares son indicadores directos del cambio climático, de la disponibilidad de agua y del estado de la biodiversidad. Al mismo tiempo, esta ley atenta contra las comunidades que dependen de estos sistemas para subsistir.
A todo esto, se suma la combinación con leyes como el RIGI, que potencia aún más la contaminación y el saqueo que estos proyectos implican, otorgando nuevas prebendas económicas a los grandes capitales. Esto no hace más que profundizar el saqueo del país y la consecuente fuga de capitales.
Es fundamental, en este contexto, unificar las luchas de todas las asambleas. En Córdoba, desde hace tiempo, se vienen gestando distintos procesos de lucha en el interior de la provincia.
Uno de los ejemplos es la audiencia judicial por el perilago de Cruz del Eje, realizada en febrero de este año, donde la Sociedad Lotería de Córdoba intentó avanzar con proyectos sin evaluaciones ambientales integrales ni la participación real de las comunidades, sobre un área clave para la vida silvestre.
En un mundo donde solo el 3% del agua es dulce y gran parte de ella se encuentra en glaciares, es fundamental organizarnos y golpear con un solo puño para defenderlos. No pueden avanzar sobre nuestros recursos naturales. Este 8/4 salgamos a las calles a la ex plaza Vélez Sarsfield, 16 horas para defenderlos.



