Ambiente

26/1/2022

Córdoba: hacia la XIV Marcha por el agua, la tierra y la vida en Cosquín

Se llevará adelante este sábado 29 de enero.

Foto Press

En un verano con temperaturas máximas muy elevadas, una tercera ola pandémica y sequía generalizada, el debate sobre calentamiento climático mundial y las medidas a tomar para revertir la situación toman cuerpo, más en las familias precarizadas que son el sector más vulnerable que padece la falta de agua. Hartos de una secuencia reiterada que se agrava verano tras verano, los vecinos de varias localidades se organizan en espacios asamblearios para definir acciones que refuercen los reclamos ya históricos y el Festival Nacional de Cosquín es una ventana que visibiliza la lucha hace catorce años.

Mal uso y disposición del agua para consumo

Al avance del desmonte para modificar el uso del suelo en una matriz agroexportadora, de especulación inmobiliaria o minería extractivista, todas actividades que consumen miles de litros de agua, surge la pregunta si es necesaria la “cola de novia del San Roque” en las oportunidades que ocurre. Sin previsión y menos aún mantenimiento y planificación en torno al recurso vital. El derecho al agua es desconocido por el propio Estado, el cual lo mercantiliza y discrimina su acceso.

En algunas localidades del interior y en numerosos barrios de la capital de la provincia la falta de agua para consumo se torna insostenible. La carencia de este recurso imposibilita lavarse las manos con frecuencia para hacer frente al Covid, hidratarse, alimentarse o refrescarse cuando literalmente no hay una gota de agua en la casa. En Cosquín, por ejemplo, la espera del camión municipal que abastece del líquido vital a los barrios más postergados supera los diez días, como en la zona alta de San José Obrero. Por semana reciben un máximo de 3.000 litros de agua del río sin filtración ni tratamiento, por lo que mayoritariamente es usada para la higiene personal y doméstica, previa depuración domiciliaria (porque contiene larvas de mosquitos, algas, particulados varios en suspensión y olor desagradable). Los registros de comunicación vía WhatsApp entre vecinos y los responsables del reparto dan cuenta del padecimiento que se vive.

Quienes están conectados a la red pagan por una prestación que no existe como resultado de años de vaciamiento en materia de inversiones, de negociados con las concesionarias privadas, cooperativas y corruptelas de todo tipo en la administración del servicio. Entonces, deben afrontar un gasto extra por agua embotellada o trasladarse con bidones hasta algún lugar para autoabastecerse de agua segura para beber.

El agua no se vende

Con una clara conciencia de los derechos adquiridos, los vecinos de Cosquín se organizan, con notas de pedido de audiencia y juntada de firmas, para resolver una situación que data de años y raya el abandono de persona por parte del Estado que con sus múltiples oficinas y secretarías sigue mirando para otro lado. La sequía y aumento extraordinario de la temperatura son utilizados por estos referentes políticos patronales como los factores -inherentes a la naturaleza- causantes del problema. Es una respuesta simplista y desvinculante de responsabilidades, cuando la interrupción del ciclo del agua es prioritariamente antropogénica. Todos los gobiernos de las últimas décadas (municipales, provinciales y nacionales) continúan proyectando formas de producción de materia y energía que resultan contaminantes. Priorizar la alta rentabilidad a corto plazo es el norte de la burguesía local, con el agravante de justificar estas decisiones para honrar una deuda fraudulenta, sin contemplar el costo ambiental, sanitario, económico y social a largo plazo.

Con la fuerza de Mendoza, Chubut y la Costa, en las sierras de Córdoba también digamos “NOesNO” al desmonte, a los monocultivos y fumigaciones con agrotóxicos. Basta de saquear el monte nativo, de disponer la obra pública para el negocio privado. La autovía afín a los negociados capitalistas, agravará la situación. Es clave redoblar la movilización y la organización independiente y de conjunto, para conquistar una solución efectiva al problema y que el agua llegue como corresponde: potable y durante las 24 horas del día, como cuestión urgente. Para garantizar una salida de fondo el servicio debe ser prestado por administración estatal y bajo control de los trabajadores y los usuarios domiciliarios. Por eso, este 29 de enero a partir de las 18:30 nos sumamos a la decimocuarta marcha plurinacional por el agua, la tierra y la vida en Cosquín, con el Polo Obrero y Tribuna Ambiental, vení con tu cartel.