Ambiente
28/8/2026
Las inundaciones en Nepal y el derretimiento de los glaciares
Adónde nos conducen el calentamiento global y el capitalismo.

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El desprendimiento del trozo de un glaciar en una zona montañosa, ubicada en la frontera entre China y Nepal, desencadenó esta semana una inundación devastadora que dejó más de 400 muertos y miles de desaparecidos.
Según la información disponible, la masa del glaciar en cuestión se habría despeñado sobre un río, en la región del Himalaya, desatando una avalancha de hielo y rocas que barrió con todo a su paso, cuesta abajo. En apenas media hora, el nivel del río habría subido nueve metros.
Aunque se desconocen, todavía, las razones específicas de este deslizamiento, todas las alertas están puestas sobre el impacto del calentamiento global. "Informes de las Naciones Unidas revelaron que, entre 2000 y 2019, los glaciares perdieron 267 gigatoneladas de hielo por año, aproximadamente la masa de 46.500 pirámides de Giza", según ilustra un artículo publicado por La Nación (28/8).
La región en que se produjo el desastre alberga 63 mil glaciares que nutren una gran cantidad de ríos. Estos son fuente vital de agua, alimentos y energía para la población. También es un área turística: hay más de 500 visitantes desaparecidos.
La última década, y en especial 2024, registró las temperaturas más calurosas desde que se elaboran estas estadísticas. Se estima que, incluso si los gobiernos respetaran las metas de contención de las temperaturas a 1.5 grados por encima de los niveles preindustriales para fin de siglo, se perderían, de todos modos, el 50 por ciento de los glaciares a nivel mundial, con las consecuencias catastróficas del caso (inundaciones, desplazamientos masivos de población, pérdida de una fuente vital de agua dulce, etc.). Pero incluso estas metas son pisoteadas por los gobiernos y corporaciones capitalistas, planteando un horizonte sombrío. Esta misma semana, se supo que los océanos alcanzaron su temperatura más elevada desde que se iniciaron las mediciones (21.1 grados). Se descuenta que tendrá un impacto muy severo sobre la vida marina y el clima. Este verano, además, la ola de calor en Europa dejó decenas de miles de muertos.
Gobiernos como los de Trump y Milei, a pesar de todos estos hechos, siguen negando el calentamiento global, del mismo modo que niegan el deterioro de las condiciones de vida de la población como resultado de sus planes económicos. En el caso particular de la Argentina, los hechos de Nepal ayudan a entender la gravedad de la reciente reforma de la Ley de Glaciares para favorecer el desarrollo de la megaminería.
El régimen capitalista, basado en el afán de lucro privado, incentiva la depredación ambiental y es incapaz de trazar una planificación global que permita salvar al planeta de estas calamidades. Esta es una tarea que sólo pueden llevar a buen puerto las masas trabajadoras del mundo.



