Ambiente

1/8/2026

Tigre: el cambio climático y demográfico muestra realidades distintas entre los vecinos del partido

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Arroyo Las Tunas, Pacheco, Tigre

Desde hace unas semanas, Julio Zamora, intendente del municipio de Tigre, se viene encargando de “trabajar” por redes. Literalmente se la pasó haciendo videitos desde su despacho, mostrando cómo se hacen trabajos de limpieza en alcantarillas y arroyos, anticipando grandes lluvias y crecidas de los ríos aledaños, debido al fenómeno climatológico “el niño”, recomendando a los vecinos tomar recaudos y no arrojar basura en las calles.

Lo que nunca dijo el funcionario, es que la mayoría de las inundaciones provocadas por grandes lluvias, no se deben a “basuras” en los sumideros o a la falta de recaudo de los vecinos tigrenses, sino al cambio climático, producido por la contaminación de las empresas a nivel global, y -fundamentalmente en el partido de Tigre- a las modificaciones geográficas, producidas en los últimos años, favoreciendo a mega proyectos inmobiliarios como Nordelta y decenas de “barrios cerrados” que se realizaron sobre humedales naturales, los cuales fueron rellenados con tierras propias del humedal, haciendo lagunas artificiales muy profundas en el centro de los “barrios”, elevando la cota natural de los suelos. Sumado a este cambio catastral, los paredones que rodean a las “inversiones inmobiliarias” contienen compuertas, que llegado el caso (como lo fue en la última tormenta) se abren para que el agua drene hacia los barrios obreros.

No es casualidad que en los cascos históricos del municipio, ya sea el centro de Tigre o de Pacheco, el agua no se estanque o estén limpios los desagües, y que ante los ojos de los turistas que llegan a la ciudad del norte bonaerense todo es “lindo” y “ordenado”; lo cierto es que es una decisión gubernamental del distrito no mostrar la realidad vivida por las y los vecinos de los barrios obreros, que nunca antes de las megas construcciones habían sufrido ante cada “lluvia grande” semejantes inundaciones. Cuando los arroyos rebalsan entrando en las casa de las familias trabajadoras, traen junto al caudal de agua, mugre, enfermedades y pestes, debido a la contaminación producida por los desechos industriales arrojados por las distintas empresas del municipio.

Cientos de familias de Las Tunas, Parque San Lorenzo, Los Tábanos, Troncos del Talar, La Paloma, Don Torcuato, Talar, etc, sufrieron en carne propia, con la última tormenta, la decisión tomada por el intendente Zamora y todos los concejales cómplices, de gobernar sólo para los “ricos y poderosos” del municipio, a quienes les hacen caminos nuevos “inter country”, dejando indefensos y a la deriva a quienes día a día vemos desmejorar nuestras condiciones de vida.

Las y los vecinos del municipio de Tigre debemos reforzar la organización barrial y obrera para reclamar por nuestros derechos y exigir que en el municipio no existan ciudadanos de “primera” y ciudadanos de “segunda”. No podemos esperar hasta marzo, que según los voceros municipales, será cuando el fenómeno climatológico desaparezca.

Exigimos un plan de infraestructura, inmediato, junto a una constante limpieza de los afluentes hídricos del municipio, para no volver a sufrir inundaciones y anegamientos en las calles de nuestros barrios.