31/05/2021

A 52 años del Cordobazo: la vigencia de la unidad obrera-estudiantil por la rebelión

El mejor homenaje es continuar la lucha por un gobierno obrero y popular.

La juventud jugó un papel fundamental en los levantamientos obreros y populares que recorrieron el mundo durante los ’60 y ’70 y el Cordobazo fue una expresión de este fenómeno, siguiendo el ejemplo de los estudiantes parisinos que habían desafiado desde las barricadas la represión de De Gaulle el año anterior, pero también las rebeliones estudiantiles desde Japón a México, pasando por Checoslovaquia y Estados Unidos y que también venía calentándose con la revolución cubana.

La acción de la juventud de la época no explotó de manera espontánea aquel 29 de mayo. Sino que fue la acción consciente de todo un proceso de lucha política y reivindicativa. El 29 de julio de 1966, en un claro mensaje a la juventud que luchaba y se organizaba, suprimió por decreto los organismos de cogobierno y obligó a los rectores y decanos a transformarse en interventores sometidos al Ministerio de Educación.

Lejos de dejarse doblegar, docentes y estudiantes tomaron las facultades en defensa de la educación, rebelión que daría lugar a la “Noche de los bastones largos” donde la infantería irrumpió en Exactas, Letras, Arquitectura y Filosofía encarcelando a 400 estudiantes en Buenos Aires.

Contemporáneamente, en Córdoba los obreros comienzan una huelga en repudio a la dictadura militar. Y el 12 de septiembre de 1966 es asesinado a quemarropa el estudiante Santiago Pampillón, también obrero de IKA-Renault. En respuesta los estudiantes ocuparon el barrio Clínicas, recibiendo el apoyo de numerosos sectores del movimiento obrero, desde allí y el inicio de la lucha y la consigna “unidad obrera-estudiantil”.

El Cordobazo fue el punto más alto de una tendencia a la rebelión que se habían dejado ver en las luchas estudiantiles de Corrientes y Rosario. En la Universidad del Nordeste, la privatización del comedor había aumentado el valor de la comida en más de un 600%. El 15 de mayo de 1969 más de 4.000 personas se movilizaron en Corrientes reclamando la baja de los precios. La policía respondió con una violenta represión en la que es asesinado el estudiante Juan José Cabral. Dos días más tarde, la rebelión estudiantil se trasladó a las calles de Rosario, donde la policía mató de un tiro en la cabeza a otro estudiante: Adolfo Bello. A pesar de las amenazas de represión, 4.000 personas marcharon en repudio. La policía disparó sobre ellas y un estudiante secundario, Norberto Blanco, de 15 años, cayó muerto.

El 29 de mayo, un día antes del paro convocado por la burocracia vandorista de la CGT, obreros y estudiantes ganaron las calles de Córdoba y expulsaron a la policía de la ciudad. Política Obrera (nombre que tenía en ese momento el Partido Obrero) interviene con una amplia agitación entre los obreros automotrices y la TERS (la agrupación estudiantil del PO) se hace fuerte entre los estudiantes secundarios.

Luego del Cordobazo lxs estudiantes reconquistaron la legalidad de sus organizaciones, dando lugar a una etapa de reconstrucción de los centros y federaciones y un año después siguieron grandes luchas por derechos estudiantiles como la eliminación de los exámenes de ingreso y por la separación de los interventores designados por los militares, así como también la organización del movimiento secundario organiza coordinadoras y movilizaciones contra la imposición de una reforma reaccionaria.

Si bien el movimiento estudiantil intervenía y se organizaba con sus propias reivindicaciones, -ganando sus luchas- la tónica de la rebelión superaba los reclamos particulares, contextualizados en un planteo más general: la unión con el movimiento obrero para derrotar a la dictadura de Onganía e imponer un gobierno obrero y popular, perspectiva que se cantaba aquel 29 de mayo.

Para cortar de raíz el proceso abierto por el Cordobazo la burguesía nacional organizó el golpe del 76.

Preparemos la rebelión

Cincuenta y dos años después del Cordobazo las autoridades y de la burocracia realizan posteos en modo efeméride. Una impostura de punta a punta. Porque están en contra del método de la acción directa en defensa de derechos estudiantiles y su alianza no es con el movimiento obrero, sino con la burocracia sindical y las patronales, justamente contra quienes se rebeló el pueblo trabajador aquel 29 de mayo.

A 52 años del Cordobazo hay 27 estudiantes a quienes se quiere enjuiciar por tomar pacíficamente Pabellón Argentina. La lucha por absolver a todxs lxs estudiantes ha vuelto a exponer a las burocracias sindicales y estudiantiles. En ese sentido, en la última movilización el pueblo piquetero abrazó masivamente el reclamo de tirar abajo esta causa armada contra la movilización popular, mientras que la burocracia sindical y estudiantil faltó a la cita, o sin vergüenza realizó una presencia de ocasión.

En un cuadro de crisis económica y sanitaria la acción independiente es clave en defensa de todos los reclamos. En este punto, la lucha de la juventud del lado de la clase obrera, y la consigna “unidad obrero-estudiantil” hoy sigue mas vigente que nunca. Una expresión de ese camino se refleja en la juventud piquetera en todo el país.

La lucha en defensa de la educación, con movilizaciones y tomas de ministerios, cuestiona el ajuste y da un principio de salida una crisis social que empeora todas las condiciones de vida de la juventud que hoy se encuentra en su mayoría sumergida en la pobreza. Cabe remarcar que el año pasado un 60% de estudiantes no pudo continuar sus carreras por una virtualización forzosa.

Sin poder estudiar, ni conseguir un trabajo que no sea precarizado, con salarios de pobreza, es necesario que nos organicemos para enfrentar el ajuste y preparar la lucha popular codo a codo conjunto a los trabajadores, organizando los barrios, y los espacios de estudio.

La UJS y la Juventud del Polo Obrero encaran el desafío de impulsar la lucha por la derrota del ajuste, y para reforzar la lucha planteamos la consigna “¡Basta de pobreza, contagios y muerte! Por una salida de las y los trabajadores a la crisis sanitaria y social”, que se encuentra desarrollada en un manifiesto publicado por el Partido Obrero en el Frente de Izquierda.

La unidad obrera-estudiantil debe verse en la perspectiva de un gobierno obrero. Hoy, como hace 52 años, levantamos el canto popular de aquel 29 de mayo: “luche, luche, y luche, por un gobierno obrero y popular”. El mejor homenaje es continuar la lucha por esa perspectiva, porque solo lxs trabajadores pueden darle una salida a esta crisis.

 

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