24/10/2020

A diez años, recordamos a Mariano Ferreyra en el Hospital Garrahan

Por Pino Oroz delegado de Junta Interna ATE Garrahan

Desde la Junta Interna de ATE del Hospital Garraham realizamos el viernes 23 de octubre un emotivo acto homenaje al compañero Mariano Ferreyra, asesinado por la patota pedracista de la Unión Ferroviaria hace ya diez años. Hicieron uso de la palabra diversos compañeros/as delegados/as de ATE y de la Asociación de Profesionales.

Sin dudas, Mariano es un símbolo incuestionable para los clasistas, que forjó a toda una generación de luchadores. Su nombre también es recordado por la inmensa mayoría de trabajadores que reconocen en este hecho un crimen contra la clase obrera, como el imperdonable asesinato a uno de los nuestros.

En aquel momento, los trabajadores del Garrahan participaron activamente en la lucha por la cárcel a los responsables materiales, intelectuales y políticos de su asesinato, colocando incluso una placa elaborada por los compañeros de Zanón en el hall de ingreso del hospital. Fue esta enorme campaña para reclamar Justicia por Mariano Ferreyra lo que permitió la cárcel y el castigo a la mayor parte de los responsables directos. José Pedraza murió en prisión domiciliaria hace menos de dos años, fruto de esta enorme lucha política.

El asesinato de Mariano dejó al descubierto los estrechos vínculos de la burocracia sindical empresaria con las concesiones ferroviarias y, al mismo tiempo, cómo el Estado fue en todo momento una parte necesaria de este negociado. El gobierno kirchnerista fue un partícipe directo del operativo de impunidad una vez consumado el ataque patoteril que ocurriera tras la liberación de la zona por la policía, que se encargó de dar protección a la cúpula sindical de la Unión Ferroviaria. Eran tan estrechos los intereses entre unos y otros que, a horas del asesinato de Mariano y de herir gravemente a Elsa Rodriguez, no dudaron en culpar al Partido Obrero y a los tercerizados sobre lo acontecido.

El negociado de las tercerizadas en el ferrocarril es una copia idéntica de lo que ocurre en el Hospital Garrahan. Mientras realizábamos este acto, a tan sólo unos metros, los/as compañeros/as de limpieza aguardaban su turno para fichar la salida, agolpados en una interminable fila que grafica por sí sola las condiciones laborales de los/as compañeros/as. Son ellos/as quienes sufren la falta de elementos de protección personal a lo largo de la pandemia, la negativa de las licencias de cuidado de hijo/a, la reducción de su magro salario (ante la quita de parte de los $4.000 de adelanto paritario), y demás aberrantes desigualdades laborales frente a los trabajadores de planta.

En el mismo sentido, los/as vigiladores/as son parte de una “cooperativa” trucha. Bajo este nombre y por medio de contratos monotributistas, se encubre la relación de dependencia que poseen con el hospital. De este modo, no tienen vacaciones ni derecho a licencias pagas.

La imagen de Mariano no solo permite comprender el carácter de todo el régimen social que terminó con su joven vida. El rostro de Mariano es un ícono que nos deja valiosas enseñanzas sobre cómo debemos enfrentar este régimen social y político. Él señaló el camino de la lucha por el pase a planta de los tercerizados, al mismo tiempo que fijó un método y una estratégica política de clase para desarrollar esta reivindicación.

Como en otros lugares de trabajo, en el Hospital Garrahan decimos: ¡Mariano Ferreyra Presente! ¡Viva tu lucha obrera y socialista!

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