29/12/1994|4352 min lect.

A un año del Santiagueñazo

El 16 de diciembre se rea­lizó un acto conmemorativo del Santiagueñazo, convoca­do por un conjunto de gremios (ATE, CIDASENS, jubilados, etc.) y organizaciones políti­cas, que reunió apenas a unas 800 personas, de las cuales un 50 por ciento pertenecía a delegaciones de otras provin­cias.

Este fracaso tiene su ex­plicación: desde el 16 de di­ciembre de 1993 en adelante, hubo por parte, de la dirigen­cia sindical vinculada al CTA y de parte del factor de la dirigencia política que ahora promueve al Frente Grande, una política de vaciamiento de las perspectivas que había dejado el Santiagueñazo.

Durante este año, la Inter­vención ha podido avanzar en gran parte de los puntos con­tenidos en la ley “ómnibus” que provocó la reacción popu­lar. La Intervención sigue manteniendo una gran deuda salarial; ha dado pasos muy importantes en la privatiza­ción del patrimonio provin­cial (servidos eléctricos, casino, el sistema da ñaco, el Dique Frontal de Rio Hondo —clave, pues domina la pro­visión de energía y de agua en la provincia—, eliminó la Caja Popular, como paso pre­vio a la privatización del Ban­co, transfirió la Caja provin­cia)); ha avanzado en loa pla­nes de racionalización me­diante loe retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas.

Muchas de estas medidas han generado situaciones conflictivas, pero la llamada "Coordinadora de Gre­mios en Locha” fue de unir esos lochas o de enca­rar algún plan de lucha de conjunto contra la política de la Intervención.

El movimiento “Memoria y Participación” fue prota­gonista del Santiagueñazo, pera ha evolucionado hada la derecha y es hoy la base sobre la cual se está poniendo en pie el Frente Grande, que votó la represión al Santiagueñazo. La llamada izquierda del Frente Grande y los sectores influenciados por el Ptp y el Mst, como los docentes “atuoconvocados”, impulsan la conformación de un Frente con carreristas devaluados, como Solanas y Molinas, y que como el Chacho votaron la intervención Federal.

En consecuencia, si la In­tervención ha podido avan­zar, no es porque su política tenga consenso (el acto al que concurrió Menem, el 15 de di­ciembre, fue un fracaso, pues apenas reunió a 4.000 perso­nas, a pesar de que se movilizó todo el aparato estatal y se pagaba por la concurrencia) sino por la bancarrota de la política de la dirigencia sindical combativa y de los políticos centroizquierdistas, que por sobre todas las cosas se han reforzado por impedir un desenvolvimiento independiente de los explotados santiagueños.

Daniel Blanco

Ver sus notas

Más para leer

Prensa Obrera

Sumate a la comunidad

Hacemos periodismo de otra clase

Necesitamos ser independientes: nos autofinanciamos en un esfuerzo colectivo de quienes estamos de este lado de la lucha. Con tu aporte mensual podemos seguir creciendo en esta tarea militante, haciendo oír la voz obrera y la perspectiva socialista para que gobiernen lxs trabajadores