Correo de lectores
2/3/2000|656
A Cristian lo mataron
Cristian, con 21 años de edad, se quitó la vida el pasado 27 de enero. Cristian se caracterizaba por dar todo de sí, pero arrastraba consigo una infancia jodida, producto de la creciente destrucción familiar de este régimen de hambre y miseria social.
En el corto tiempo que nos acompañó como militante se destacó siempre por su garra y responsabilidad. Cristian fue el primero en paquetear La Caldera en el recreo y marcó el camino para la construcción de una UJS de masas: ese año se reunieron 23 jóvenes en la escuela. Fue una vorágine en el PO y en la Coordinadora de Desocupados. Rebelde por naturaleza y carismático, Cristian estaba formando una familia, tenía una hija, Mailen, de dos añitos, y Milay, que falleció a poco de nacer cuando él tenía 18 años. Trabajaba 16 horas diarias intentando construir un futuro, pero se lo expropiaron.
Los porcentajes de suicidios entre la juventud crecen incesantemente: no se trata de cobardías m de valentías ya que la ‘determinación' es inconsciente; es la barbarie capitalista la que marca un futuro sin salida para la juventud. Sólo el socialismo podrá salvarla.

