18/03/2004 | 842

A los trabajadores de Transporte del Oeste

El conflicto de los trabajadores de TDO con la anterior patronal y hoy con la Sindicatura hizo que las mujeres de a poquito nos arrimáramos para saber, para escuchar con nuestros propios oídos y para colaborar. Anoche, miércoles 10 de marzo, estuvimos presente en la Asamblea en Planta Merlo y queremos decirles a nuestros maridos que realmente nos sentimos muy orgullosas de los hombres con quienes compartimos la vida.


Nos damos cuenta junto con ustedes que éste es el camino, que si apostamos a la Unidad no nos van a poder doblegar, que tenemos claro cuál es nuestro objetivo, a saber: la continuidad de TDO con todos sus trabajadores, el respeto al Convenio Colectivo de Trabajo, cobrar los sueldos y remuneraciones en tiempo y forma, el control de la administración de los recursos por parte de la mesa de trabajo integrada por el cuerpo de delegados y prestar un buen servicio a los usuarios. Con la vuelta atrás del “Recurso de Crisis”, muchos de estos objetivos se han logrado, cosa que es muy importante.


Reconocemos que esta situación tuvo un desenlace favorable para los trabajadores por la experiencia, la capacidad y la valentía del cuerpo de delegados, pero ellos solos no hubieran logrado nada si los trabajadores y sus familias no hubieran estado allí, apoyando, luchando, poniendo el hombro, sin miedo y con la convicción de lo que teníamos que hacer.


Sabemos que se dio un paso muy firme, pero no es el final de esta lucha, todo lo contrario, estamos seguras de que todavía tendremos que sacrificar muchas horas de vida familiar para abordar a la solución definitiva y estamos comprometidas con eso. Les prometemos no ponerles mala cara cuando nos digan: “Hay reunión, hay asamblea, hay movilización” (pero ojo, pórtense bien, miren que nosotras podemos tener nuestros propios “Recursos de Crisis”).


También sabemos que es muy importante avanzar sobre otro punto que es el servicio, porque sin unidades en la calle que estén en buen estado y prestando un servicio deplorable, la supervivencia de TDO (con subsidio o sin él), va a ser muy corta. Bueno, todo esto lo charlamos entre nosotras, antes y después de la asamblea y se lo queríamos contar.


Deseamos decirles que acá estamos, comprometidas, fuertes, lúcidas, para acompañarlos, apoyarlos, animarlos y mimarlos cuando lo necesiten. Sigan así, juntos, valientes, hablando todo de frente, dejando de lado las pequeñeces para concentrase en los grandes objetivos.


Los amamos,