04/10/2001 | 724

A propósito del texto «El Partido Obrero contra la guerra imperialista, por la unidad socialista de América Latina» (extracto)

Jean-Pierre Hirov, París, 30/9/01

¡No hay ninguna evidencia de que Ben Laden sea el responsable del atentado de Manhattan! (…) El PO no lee la prensa mundial… O peor, no le cree una palabra, porque estaría vendida al imperialismo norteamericano… (…) Es un poco simplista (…) recuerda al stalinismo francés de los años ‘50/’60 (…)

 

Enseguida, PO pasa a «los preparativos para desencadenar una masacre en el Lejano Oriente: como Clinton en los Balcanes, como su papá contra Irak». Negación de la existencia de los islamistas. Ningún análisis del rol contrarrevolucionario de los islamistas a escala mundial. Ninguna pregunta sobre la existencia de un fascismo islamista y de un nazismo árabe. (…) Bin Laden ser el enemigo número uno de Bush Junior. Y no sólo de Bush Junior: de toda norteamericana y de todo norteamericano; de toda judía y de todo judío en este planeta. (…) Bin Laden y los fascistas islámicos se regocijan del asesinato de miles de empleados y obreros (…). De esto el PO no dice nada, ninguna condena al terrorismo criminal, racista, oscurantista, fascista (…).

 

Es verdad, por el contrario, que Baby Bush y el imperialismo norteamericano van a tomar «la oportunidad que la crisis les presenta para lanzarse a la dominación de una vasta área rica en petróleo y en gas…». También tiene razón en denunciar la alianza Bush-Putin (…).

 

Utilizar el término «yanquis» es habitual en América Latina. Es normal entre nacionalistas, castristas y maoístas. Pero es sorprendente en un site que, si no me equivoco, se pretende trotskista (…) No hay que confundir a la burguesía norteamericana con la clase obrera norteamericana. (…)

 

Todos «yanquis», todos enemigos. ¿Qué opone el PO a la «unión sagrada» propuesta por Baby Bush al pueblo norteamericano? ¿La lucha contra todos los yankis? ¿La «unión sagrada» de los trabajadores y las burguesías latinoamericanas? (…).

 

El PO propone un programa de seis puntos (…).

 

El imperialismo norteamericano ejerce una opresión nacional y una explotación social de los pueblos y de los trabajadores de América Latina. Esta no es una razón para caer en el chovinismo norteamericano-fóbico (…).

 

¿Qué es un «gobierno de trabajadores»? El PO no lo precisa. ¿Un Frente Popular? ¿Una Unidad Popular como la de Allende? Se ha visto el resultado: ¡Pinochet! (…).

 

¿Qué quiere decir «desarrollar la oposición al imperialismo en las fuerzas armadas»? ¿Oponer los soldados a los generales?, ¡muy bien! ¿Aliarse a eventuales futuros Perón argentinos, Torres bolivianos, Goncalves y Carvalho portugueses? Sería muy útil precisarlo.

 

En esta nota

También te puede interesar:

A propósito de dos artículos de Marcelo Larraquy
Por Roberto Rutigliano, de Tribuna Clasista (Río de Janeiro)
Un relato en primera persona del abandono del Estado a las víctimas de violencia de género