Anticomunista es el PC

Córdoba

Leyendo la carta de Pablo De Diego (PO Nº 900), no he podido más que sorprenderme. En primer lugar porque considera que el PO es un partido anticomunista y que ha convertido al PC argentino en su enemigo. El problema es que es el propio PC el que siempre se ha colocado en las líneas de los enemigos de los trabajadores y las masas explotadas. Bastaría recordar que en 1946 integró un gran “frente amplio” con la Sociedad Rural, con el embajador Braden y lo más podrido de la oligarquía argentina, ganándose por supuesto el repudio de toda la clase obrera. En 1955 apoyó el golpe fusilador-clerical que derrocó a Perón. 1976 mostró al PC planteando una convergencia cívico-militar... ¡con Videla! Y podríamos seguir en una lista interminable que incluye el apoyo a Luder en 1983. Es decir, el PO ha luchado y lucha incansablemente contra el imperialismo y la burguesía, el problema es que el PC siempre ha estado del lado de estos últimos.


En otro párrafo de su carta, De Diego desmiente a su propio partido, pues sostiene que el PC no tendría inconvenientes en participar en un frente con el PO y otras fuerzas de izquierda, ya que el PC se siente más cómodo en el “Encuentro de Rosario” que con la izquierda.


El PO llama a integrar las filas de un Frente de izquierda y los luchadores a todos los católicos, judíos, musulmanes, evangélicos y metodistas oprimidos. El PO rechaza el acuerdo con los representantes de los cleros reaccionarios y sus programas que atacan las libertades de las masas, como el derecho al aborto, y en este sentido Mario Cafiero no es un católico más, es un lobbista de la Iglesia (dicho por él mismo).


Compañero De Diego, la historia del PC y su actualidad desmienten su carta, sin dejar de mencionar que esa historia no es otra que la historia del estalinismo en el mundo. Pero si quiere, antes de finalizar, le doy una última perlita: mientras en Buenos Aires el PC participaba del acto del 1° de Mayo en la plaza, sin firmar el documento único, en Córdoba ni siquiera concurrió al acto unitario de la izquierda.


Saludos fraternales.