04/08/2008 | 890

Auschwitz


Quisiera terciar en la controversia iniciada por Savas Matsas en el N° 888 de Prensa Obrera , sobre “Auschwitz y sus complicidades”, de Tato Pavlovsky, que apareció en Página/12 del 5/2.


 


Digo controversia y no polémica, porque polémica viene del griego polemon , que significa guerra y en las guerras hay vencederos y vencidos, mientras que en la controversia nadie pierde, todos ganan. Porque cada uno se enriquece con los pensamientos del o los otros.


 


Cuando Adorno señaló: “Después de Auschwitz no se puede escribir más poesía”, que tanto Pavlovsky como Savas Matsas mencionan, su significado es que mucha poesía y otras expresiones literarias, escritas hasta entonces, traían una carga de razón instrumental o sea con arreglo a fines, que luego desembocó en Auschwitz.


 


Hubo también otros grandes pensadores, como Walter Benjamin y Kafka, que vieron y previnieron sobre la catástrofe que se avecinaba.


 


Pavlovsky y Savas Matsas analizan el proceso nazi de Alemania desde diferentes ángulos, y en gran parte estoy de acuerdo con los dos.


 


Estoy de acuerdo con Pavlovsky cuando denuncia los distintos grados de complicidad que tuvo una buena parte del pueblo alemán con el Holocausto, tanto en las formas activas como pasivas y, asimismo, cuando reconoce que no toda la población fue cómplice.


 


Estoy también de acuerdo con Savas Matsas cuando señala que las causas del antisemitismo están en la decadencia de la sociedad capitalista y que Hitler llegó al poder después de un ciclo completo de shocks para las masas, que terminaron deseando el fascismo.


 


También habría que agregar la complicidad internacional que apoyó, financió y armó a la Alemania de Hitler, para detener el avance del socialismo, aceptando o tolerando, además, los millones de muertos del Holocausto.


 


Y finalmente, coincido también con Savas Matsas cuando dice que “si esta catástrofe fue posible en el país más civilizado e industrializado de Europa, entonces cualquier cosa, en nuestra época histórica, era y es posible”.

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