Correo de lectores
21/10/2004|873
Bahía Blanca: ¡ejemplo de resistencia!
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La suspención del juicio a prueba: ¿una trampa? El 12 de octubre los 54 procesados por el corte de ruta contra la empresa petrolera EG3 -hoy Petrobras-, fueron convocados a la Audiencía Preliminar para llegar al debate público y oral. Es decir, mientras que se declama que no se reprimirán los reclamos sociales, la Justicia, que notoriamente carece de independencia, prosigue judicializando a aquellos que reclaman por sus derechos.
Pero claro, una cosa es perseguir y meter presos y otra es firmar la condena. ¿Qué significa esto?: que la Justicia -que está sobrepasada de casos penales-, “inventó" dos remedios: 1) la suspensión del juicio a pruebas y 2) el juicio abreviado.
Los cortes de ruta tienen una pena que va de tres meses a dos años y, entonces, permite que el acusado "se salve" aceptando este beneficio. Pero, no todo es “gratis", el acusado deberá cumplir muchos requisitos por el término de dos años: trabajar gratis, no concurrir a manifestaciones públicas, no acercarse a personas “no deseables" (léase dirigentes), no drogarse, no alcoholizarse, etc.; de esta manera no se hace el juicio y el procesado queda sin antecedentes. Pero ¿dónde está la trampa? Nada más y nada menos que en partir de la base de que sos delincuente y, de paso, ahorrás trabajo a la Justicia.
¿Puede ser delincuente aquel que reclama por trabajo, comida, garrafas, no contaminar el medio ambiente, aumentar el salario de los trabajadores, prohibir el despido de los mismos, reestatizar YPF bajo control obrero, bajar el precio de los combustibles, etc.?
¿Por qué hablamos de resistencia?
i Porque mis defendidos se negaron a pedir la suspensión de juicio a prueba!
Serán los jueces quienes deberán asumir la responsabilidad de condenar -si creen en la culpabilidad de tos procesados-. La historia se encargará de absolverlos.

