06/12/2007 | 1020

Bolivia, nuevo pacto

Por Raquel


Los últimos acontecimientos han demostrado que en el país está presente una tendencia a la guerra civil, y que la derecha ha montado una conspiración que se dirige a imponer toda su línea y someter completamente al gobierno de Evo Morales que ya ha venido realizando importantes concesiones.


El último paro cívico (28 de noviembre) ha develado la debilidad de la derecha en gran parte del territorio nacional, por eso se atrinchera en la “Media Luna” (su bastión) llamando a la desobediencia civil y la movilización, exigiendo un juicio político a Evo, la anulación de la Ley que otorga la Renta Dignidad y recorta el 30% de los recursos del IDH a las prefecturas y rechazo a la Nueva Constituyente aprobada en grande; pero lo que realmente pretende esta movilización es pactar, en la Constituyente , unas Autonomías departamentales que les permitiría imponerse como poder político y económico, lo que en último termino significa pasar por encima de las reivindicaciones de las masas.


En este cuadro político, el MAS se apoya en la movilización de las masas NO con el fin de aplastar a la derecha, sino para llegar a un NUEVO PACTO, que le permita aplicar sus “reformas” y continuar gobernando. Sus asambleístas ya han anunciado que pretenden sacar una Constitución consensuada (con la derecha); esto con el fin de evitar el fracaso rotundo de la A.C .


El rumbo tomado por la Constituyente no obedece a las aspiraciones de aquellos sectores que pretendían inscribir en las estructuras del Estado sus reivindicaciones agrarias, antiimperialistas e indígenas. Ha sido el MAS al pactar con la derecha el que ha maniatado absolutamente a la A. C. desde sus inicios, dejando al margen las representaciones autónomas de los sectores populares e imponiendo una representación partidistas, otorgando a la derecha el derecho a veto, y subordinando la Constituyente al mandato de un Referendum vinculantes en el tema de Autonomías. Estos pactos le han ido quitando a la A.C. la posibilidad que constituirse en una catapulta que pueda profundizar la lucha reivindicativa de los sectores mayoritarios.


A pesar de las observaciones que la derecha tenga a la aprobación del texto en Grande, la NUEVA CONSTITUCION , es el resultado claro de los contubernios y pactos a los que han llegado el MAS y la derecha.


Ante las conspiraciones de la oligarquía terrateniente y el posible pacto que impulsa el MAS, los bolivianos no debemos agotarnos en la defensa del gobierno; debemos movilizarnos para aplastar definitivamente a la derecha, lo que implica luchar por nuestras verdaderas reivindicaciones que chocan abiertamente con los intereses de la clase dominante:


• Exigir a la patronal el Salario Mínimo igual a la canasta Familiar, para diezmar las consecuencias de la inflación.


• Expropiación de la tierra a los latifundistas y su sucesiva entrega a los millones de campesinos sin tierra.


• Nacionalización verdadera de los Hidrocarburos y de la minería, sin indemnización; lo que quiere decir expulsión de las transnacionales.


¡No MAS pactos con la derecha ¡


¡Aplastemos a la derecha con la movilización!

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