De Rosario de la Frontera.

Hola, hermano del PO, Polo Obrero, hermano de mi país, hermano de las esperanzas e ilusiones frustadas, de la mirada perdida y los horizontes lejanos. Hermanos sometidos y degradados por la maldad generalizada de los funcionarios que administraron el Estado desde antaño. Funcionarios presos del egoísmo, la falsedad, la desmedida ambición y avaricia, por amontonar tanta riqueza para ellos, desconociendo que están robando lo que a cada uno de los ciudadanos nos corresponde por derecho natural.


Debemos saber todos y cada uno de los habitantes que somos parte del Estado y somos dueños de la riqueza del mismo en forma proporcional.


Para ello debemos reclamar nuestros derechos por todo los medios posibles; que nos indemnicen por daños y perjuicios por no promover ellos el bienestar general, que es el mandato del pueblo y principal deber de los funcionarios como administradores del Estado.


¡Piénselo!