21/07/2005 | 909

El dilema de un militante

Escribo esto porque muchos revolucionarios de izquierda deben estar atravesando una situación difícil. Una verdadera disyuntiva que los debe tener preocupados. Me refiero particularmente a los compañeros del PC. Yo mismo provengo del PC, y tuve una experiencia donde debía tomar una decisión. Acá entran a pesar una cantidad de factores, como los años de pertenencia, la convicción de que estaba en el lugar correcto. Pero vamos de mal en peor, cuando se pasa a construir un frente contrarrevolucionario, no porque la base militante lo sea, sino porque se le abren las puertas a una cantidad de arribistas, figurones, que no tienen cabida en los partidos del régimen al que pertenecen. Mario Cafiero declaró que está en las listas del MST porque su partido no tiene personería política.


Cuesta mucho alejarse de un camino que anduvimos junto a otros compañeros, y que lo construimos con ellos, ¿pero adónde nos lleva ese camino? Es importante darse cuenta de que hay que mirar para otro lado. Yo me fui del PC con un compañero de Orán, muy combativo, un revolucionario, con el que compartimos la lucha contra las represiones en Tartagal-Mosconi. Algunos dirán: pero fueron sólo dos. Más importante es el paso dado por todos los compañeros del MTL de San Pedro de Jujuy, que se pasaron en masa al PO. Alguno podrá criticar diciendo: este nos quiere dar lecciones de comprensión política. De ningún modo. Tampoco les planteo que se vengan todos al PO, lo que me agradaría mucho por cierto. Simplemente escribí lo que pensaba que podrían estar pasando los compañeros. Tal vez podamos andar una camino juntos, no detrás de los arribistas, sino codo a codo detrás de la revolución. Tampoco solamente en procesos electorales sino a diario, así podremos construir una verdadera alternativa política de la clase obrera, de masas.

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