El idioma de los ignorantes

Señores responsables de Prensa Obrera:


Antes que nada quiero aclararles lo interesante que me resulta recibir información y artículos de opinión acerca de la realidad de nuestro país; me parece que hacen un buen trabajo y me dan la impresión de que están bien organizados...


Este mensaje que les escribo es producto de las reiteradas alusiones peyorativas que realizan ustedes acerca de la diputada Elisa Carrió.


En muchas oportunidades ustedes critican a la clase política en general; despotrican contra los actos de corrupción y ven la situación con un escepticismo muy particular.


Yo estoy de acuerdo con esta visión; es justificable dadas las reiteradas faltas a la ética y demás barbaridades que a diario realizan quienes dicen ser nuestros representantes.


Sin embargo, me parece que meter a todos en la misma bolsa, no es una reflexión digna de un análisis serio: "La generalización es el idioma de los ignorantes", dijo Jean-Paul Sartre. Me parece que es necesario puntualizar las constantes irregularidades de nuestros diputados, senadores, gobernadores, ministros, etc.; pero no creo que la diputada Carrió encaje dentro de esta caracterización.


En la configuración del político argentino actual se pueden encontrar palabras y frases como "corrupto", "aferrados al sillón", "ñoquis", "sinvergüenzas" y muchos otros adjetivos que ni siquiera alcanzan para describir a determinados personajes nefastos, que sólo trajeron constantes penurias a nuestro país.


Según mi parecer, la diputada Carrió no es merecedora de una generalización como ésta; además, creo que no se le pueden adjudicar estos calificativos, y desde ya que no pertenece a esa configuración de la que hablé.


Me parece que están atacando a la persona equivocada; la diputada Carrió no tiene ningún antecedente que la vincule a hechos ilícitos; en los últimos años realizo una labor legislativa admirable, manifestando una preocupación sincera por los problemas actuales y constituyendo un bloque partidario serio y con una fuerte determinación moral como lo es el Ari, que hoy en día se asoma como una de las fuerzas políticas más importantes del país.


Estoy de acuerdo con Carrió cuando dice que Kirchner es el mal menor comparado con Menem. Este último es una persona desagradable, amoral, indecente y que no merece ni el más mínimo respeto de nadie. No voy a enumerarles ejemplos que pueden ilustrarles estos adjetivos, porque seguramente ustedes los conocen mejor que yo.


Por ello, cuando tengan que criticar, fíjense a quién lo hacen; no metan a todos en la misma bolsa. Carrió y muchos otros son el ejemplo de lo que tenemos que apoyar, y Menem es una comadreja que tenemos que eliminar de la faz política. Cuando tengamos que votar en las próximas elecciones, pensemos que estamos eliminando el pasado de una buena vez por todas, pensemos que estamos enterrando un cadáver político. Una vez realizado esto comenzaremos a luchar contra otros personajes que atentan contra los intereses del pueblo, pero la diferencia esencial radicará en que finalmente pudimos eliminar al cáncer menemista de una buena vez y para siempre.


Saludos cordiales.