El PO reclama un plebiscito (V)

Ultimamente, los lectores de Prensa Obrera hemos estado viendo y viviendo una serie de debates que, más que por su contenido, sorprenden por el hecho de que lleguen a desarrollarse.


El tema del plebiscito es paradigmático.


¿Acaso de verdad alguien creyó que el Partido Obrero había girado su curso hacia un democratizante rumbo?


Es, aunque no lo crean, una consigna re-vo-lu-cio-na-ria.


Vamos a suponer que el “pájaro bobo” accede a nuestro pedido. Primer triunfo. ¿O acaso no magnifican cómo repercutiría en la clase obrera –a través de nuestro militante trabajo– el hecho de que el “nacional y popular” gobierno haya atendido al pedido del “insignificante y aislado” Partido Obrero?


Obvio que habrá trampas, y que vamos a perder... ¿No las hay en las elecciones a Presidente?, ¿y no perdemos, acaso? Pero eso solamente puede afectar a quien tome la consigna del plebiscito como un fin en sí misma; no como un medio de agitación, primero, y propaganda, después.


Por otro lado (coincidiendo en todo con el correo de Maxi en Prensa Obrera Nº 857), hagamos de cuenta que se llama al plebiscito; en ese momento se abren las gateras revolucionarias del Partido Obrero para ir, con las prensas, con volantes, con megáfonos, a todos los “votantes”; no a buscar el voto por el simple hecho de hacerlo, sino porque eso nos ofrece una enorme posibilidad de construir el partido, politizando a distintos compañeros. Sobre todo hay que tener en cuenta esta última cuestión. En caso de que se convoque a un plebiscito, se abre una instancia de politización impresionante; y el Partido, seguramente, saldrá masivamente a intervenir en ella, aprovechando espacios en los medios, aprovechando la atención y la tensión ciudadanas por el plebiscito...


Perderemos... pero nuestro partido –si nuestra militancia fue buena– habrá crecido exponencialmente. ¿Acaso no nos interesa esto, antes que la victoria electoral?


Saludos.