En defensa de ATE y de la libertad

El libelo que días atrás fue arrojado en varios puntos de nuestra ciudad, difamando a la compañera Carmen Franco y a quien esto escribe, ambos dirigentes electos de la Asociación de Trabajadores del Estado, seccional Gral. Rodríguez, persigue un objetivo muy concreto: se pretende combatir a los luchadores populares y destruir nuestra organización gremial, la más activa del distrito, la que estuvo a la cabeza de la organización de la Marcha Federal y el paro del 2 de agosto último.


Los que no se animan a dar la cara acusan que “los subversivos e iluminados quieren volver”, refiriéndose a la compañera Carmen y a mí. Este es el lenguaje de la dictadura militar que ahora se esgrime para defender la “democracia” y  las “instituciones”. Estos supuestos “afiliados de ATE y ciudadanos de Gral. Rodríguez” desconocidos, ¿por qué no vienen a las asambleas de nuestra organización o exponen públicamente sus divergencias con Pablo Oviedo o con otros compañeros trabajadores y ciudadanos? Si es que el que suscribe “no representa a nadie”, ¿por qué se ocupan de él? ¿Es que a falta de argumentos, nuestros verdaderos enemigos, los grandes capitalistas y los gobiernos que les sirven, están preparando una acción represiva, repitiendo las trágicas experiencias del pasado? ¿Y para ello recurren a algún infeliz o arribista, entre los trabajadores, para meter cizaña? En las elecciones gremiales en las que los afiliados a ATE nos eligieron para dirigir la seccional, también sufrimos el mismo tipo de agresiones, incluso con pintadas en todo el pueblo. ¿Qué es lo que preparan ahora?


Soy un trabajador que no tengo nada que ocultar. Dedico mi vida a la lucha en defensa de los trabajadores. Durante 14 años trabajé en la fábrica La Serenísima, donde intenté organizar a mis compañeros, siendo despedido arbitrariamente. Mis compañeros juzgarán mi conducta, nadie cree las infamias que se dicen en ese panfleto, ni siquiera los que lo hicieron; porque se trata de patrañas precisamente lo publicaron. Más tarde, como trabajador municipal, me sindicalicé en ATE, y en esta organización mis compañeros me eligieron como secretario de Prensa, tarea en la que me remito también a las pruebas.


Me atacan por mi actividad y por mis ideas. Sí, soy socialista y me enorgullezco de ello. Lucho por una sociedad donde se acabe la explotación del hombre por el hombre, por la abolición del capitalismo, me identifico con los mineros del Turbio, que al momento de escribir estas líneas, hace más de 8 días permanecen en los socavones para defender su dignidad, por la que debemos luchar todos los trabajadores. Pude cometer errores en vida, y trato siempre de superarlos, pero estoy seguro de servir de conjunto y de un modo general a los intereses más nobles de la causa por un mundo mejor. Por eso me atacan.


No resignaré mis posiciones de lucha. Si eso es lo que pretenden, se equivocan, y no están haciendo más que templar mi voluntad y mis convicciones hasta el final.