Teniendo en cuenta las últimas encuestas, es importante dar a conocer al público en general quién es Adolfo Rodríguez Saá.


Desde nuestra historia personal (vivimos desde el año 1988 hasta 1996 en la ciudad de San Luis), podemos decir en pocas líneas que nos pasó lo siguiente:


1990: Jaime Emma y María del Carmen Di Pietro pierden sus empleos por los cuales fueron llevados a San Luis. El proyecto de desarrollar el ajedrez puntano naufraga por decisión del gobernador y su hermano, que se deciden a fomentar el básquet, fuente de buenos negocios. Emma se dedica a la actividad privada como abogado. La banda gobernante le espanta a los clientes, la mayor parte víctimas de delitos cometidos en su perjuicio por el gobierno (ejemplo, caso Cooperativa Los Ranqueles).


Mayo de 1992: Como no consiguen sitiar por hambre a su familia para que se vayan de San Luis, le inventan un proceso fraudulento y lo meten preso. Emma había descubierto que el juez federal y otros funcionarios firmaron pagarés en blanco a favor de organismos públicos (Banco Provincia, Caja Social), y no podía quedar en libertad.


Febrero de 1993: Topadoras del gobierno destruyen todas las casas de la manzana donde vivía la familia Emma, e intentan hacer lo propio con la suya.


Setiembre de 1996: Nos expulsaron ilegítimamente de nuestra casa, rodeándonos con la policía y tirando nuestros muebles a la calle; esto fue realizado el sábado 28 a las 15:30 horas, día inhábil de un fin de semana largo, violando el derecho de defensa en juicio. Se robaron lo que quisieron.


Noviembre de 2001: Rodríguez Saá querella a periodistas que participaron en dos programas televisivos de «PAF». Entre los querellados está Emma. Los abogados de «El Adolfo» aceptan las explicaciones de todos los implicados, salvo las de Mauricio Conti y Jaime Emma, quienes ratifican sus dichos e insisten en probarlos.


Después de su fugaz paso por la presidencia, el querellante desiste de la acción penal intentada para atacar la libertad de prensa. La posibilidad de que se pruebe la veracidad de lo afirmado por Conti y Emma perjudicaría sus actuales aspiraciones a la presidencia, y hasta podría ir preso.


Sin embargo, a título de venganza, hace que la Cámara del Crimen de San Luis ordene la captura de Jaime (ver La Nación, 5/4, página 10).


Rogamos difundir la precedente información como parte de la campaña para que se vayan todos.