22/07/2004 | 851

Los “discípulos” de Woods macanean

El Comité de redacción de El Militante envió una carta al Correo de Prensa Obrera (29/4) donde dice que no ‘entendimos a Alan Woods, que mutilamos’ su pensamiento, que no es lo que quería decir. Lo concreto es que Woods planteó, a fines del 2001, que es “necesario ver las contradicciones internas que existen dentro del peronismo y que tarde o temprano provocarán escisiones en líneas de clase. Debemos distinguir cuidadosamente entre los gángsteres burgueses que están en la dirección y los trabajadores honrados que votan a los peronistas y participan en la CGT” (febrero del 2002). ¿Es o no un llamado a trabajar sobre esas “líneas de clase” dentro del peronismo? A 45 días del Argentinazo el consejo de Woods era trabajar sobre las “contradicciones internas” (clasistas) del peronismo. O sea, hacer entrismo en el peronismo, o sea hacerse peronista.


Segundo: Woods también caracterizó que “después de la caída de De la Rúa en diciembre, la ‘izquierda’ del peronismo levantó brevemente la cabeza en la persona de Rodríguez Saá”. Esa es la “línea de clase” del peronismo que visualizó Woods. Luego Woods, cubriendo sus espaldas, se aventuró a conjeturar que en un futuro, esa ‘izquierda’ podría ser utilizada para desviar el movimiento revolucionario (“en el futuro… es bastante posible que Saá –o cualquier otra figura– sea puesto al frente del país para intentar descarrillar el movimiento”).


Ahora, sus defensores del Comité de redacción de El Militante dicen que esa no era una posición política, sino una caracterización sobre “las perspectivas para el peronismo”. Escamotean que si las “contradicciones internas” van a dar lugar “tarde o temprano” a “escisiones en líneas de clase”, lo que dijo es que hay que entrar al peronismo para apoyar a esas “líneas de clase”. Como éstas, naturalmente, no han aparecido por ningún lado, los ’discípulos’ tratan de reinterpretar al ‘maestro’ (macanear).


El Comité de redacción de El Militante se empeña, sin embargo, en asegurar que el pronóstico de Woods se dio en un 100%. Los macaneadores dejan de lado la “línea de clase” del peronismo y se jactan de que acertaron en las conjeturas. Dicen que con “Kirchner el pronóstico de Woods anticipó (ya en enero del 2002) el desarrollo del proceso político que vivimos ahora en la Argentina” (ídem carta al Correo de Lectores). Es decir que no la pegaron con Rodríguez Saá pero sí con Kirchner. Pero en el folleto Análisis y Balance de las Elecciones, Aníbal Montoya de El Militante, dice sobre que “su programa (de Kirchner) no difiere esencialmente del de Menem, en el contenido”. Entonces: ¿dónde estuvo la “línea de clase”?


Los planteos de Alan Woods y El Militante evidencian un seguidismo dogmático a las direcciones tradicionales, incluso a las abiertamente contrarrevolucionarios.