30/04/2003 | 798

Manifiesto desconocimiento

Sorprende el tono pontifical de la nota que leímos sobre los fusilamientos y las severas condenas efectuadas no a disidentes, sino a contrarrevolucionarios. Creí-amos que el campo popular o al menos sus dirigentes, aspirantes a la presidencia de la república, tenían claro este concepto. Les sugerimos fraternalmente que lean los materiales que Cuba pone a disposición de quienes quieran ubicarse correctamente en una realidad difícil, compleja, que tiene más de 40 años de historia y que no admite análisis simplistas como los que acabamos de leer. Los encarcelados luego de juicios absolutamente justos, no son disidentes. Cuba ha dado sobrados elementos al respecto, aportando a las pruebas materiales concretas, los testimonios de miembros de la seguridad cubana, infiltrados en los supuestos grupúsculos que piden democracia en la isla, desde 1990, entre otros.


Planes de sabotaje, fomento de desobediencia, civil, desacreditación del sistema nacional de salud cubano, informes sobre la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas (países de origen, métodos de selección de los estudiantes, etc.), diseminación de radios para que la población sintonice la mal llamada Radio Martí, generación de estados deliberativos y de conspiración, etc., etc.


Los viajes por todo el territorio nacional, efectuados por James Cason, no son precisamente de turismo y exceden largamente las atribuciones de un funcionario de ese nivel.


Sorprende, repetimos, que los autores de la nota, que atribuímos a la dirigencia del Partido Obrero, haga caso omiso a toda la información que Cuba ha puesto en conocimiento del mundo entero. La intromisión de la oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana, no es un dato menor, cuando incluye reuniones en la propia residencia de James Cason. Simplificar al extremo de decir que se fusiló a los tres terroristas por secuestrar un barco para «escapar de Cuba», es repetir y hacerse cargo de la información brindada por CNN. Es evidente que la dirigencia del Partido Obrero no ha tenido acceso a la información brindada por Cuba, incluso en forma de conferencia de prensa, a cargo del canciller Felipe Perez Roque (42 hojas), frente a 92 periodistas de 22 países.


De los informes de los agentes de seguridad infiltrados en los grupúsculos contrarrevolucionarios, se desprende los sueldos que cobraban los supuestos disidentes, y se supo de los 26.000.000 de dólares «invertidos» en lograr que el socialismo sea derrotado en Cuba. Estas son cifras oficiales; lo que no se conoce por ser de carácter encubierto, es mucho mayor. Sugerimos leer el Código Penal vigente en la isla, cuando define cómo deben llamarse aquellos que brindaren, facilitaren, recibieran dinero, regalos, etc. de potencia enemiga. ¿Les suena eso de traición a la patria? Cuba es la patria de los cubanos, y por eso la defienden, y defendiendo la patria, defienden a la Revolución Socialista y sus logros. Es generoso por parte de quienes escribieron el artículo, reconocer que en Cuba se cumplen algunos planes que benefician al pueblo.


Debatir si se está de acuerdo o no con la pena de muerte, no es de nuestro interés. Es un debate demasiado profundo y excede estas reflexiones. Una aclaración: desconocemos si el calificativo de «estalinista» está bien aplicado a Saramago. A nuestro entender, es un cobarde que se bajó de su propia ideología hace ya tiempo. A partir de allí, no es problema de nadie, sólo suyo y de su conciencia.


Les sugerimos fraternalmente, informarse sobre los acontecimientos de Cuba, so pena de que se note demasiado que lo que están criticando es otra cosa, desde siempre.