Sr. Jorge Altamira


Presente:


De mi mayor consideración:


Desde hace varios años que lo vengo observando con atención, no sólo en sus propuestas, discursos y en las posiciones ideológicas que ha sostenido desde la década del ‘80 a la fecha.


Debo reconocer su tenacidad inclaudicable a pesar de los resultados electorales que en ocasiones no lo han acompañado y su lealtad a las posturas sostenidas.


Por mi parte debo reconocer que siempre simpaticé con la izquierda, con el socialismo, pero siempre me encontré, del ‘83 a la fecha, con una fuerte dispersión de propuestas de ese sector en cuanto a propuestas electorales, y si a eso le sumamos el tradicional bipartidismo, más los fantasmas que se agitaban desde la derecha económica y política de que la izquierda era disociante, anticlerical y antifamiliar, era lógico pensar que la expresiones socialistas debían luchar contra muchos obstaculos propios (su multiplicidad de ofertas electorales) y ajenos (los fantasmas mencionados).


Lamentablemente, a veces para darse cuenta de la realidad hay que vivirla (sufrirla) y luego de 10 años de menemismo y casi 2 de continuidad reconozco que Ud. tenía razón, que Ud anticipó muchas de las cosas que sucederían en años posteriores. Celebro el crecimiento de su partido durante estos últimos años y su presencia en la Legislatura de la ciudad de Buenas Aires.


Por último, me despido para mencionarle que Ud. está incorporando a sectores de la clase media a su propuesta, como es el caso de quien le escribe. Descuente mi voto para los candidatos del PO en la Capital Federal.


Convencido de que a posteriori del 14 de octubre tendré la oportunidad de conocerlo personalmente (sin ánimo de incomodar), lo saludo muy cordialmente.

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