01/05/1997 | 537

Movimiento contra el racismo,la xenofobia y la discriminación

Integrante de la Mesa Directiva del Movimiento contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación

Buenos Aires, abril 17 de 1997.

 

Compañero Director Prensa Obrera

 

De mi mayor consideración:

 

En la concentración de jubilados del pasado miércoles 16 frente al Congreso, desde un pequeño grupo que en Callao y Rivadavia toma distancia del nucleamiento principal, se destacaba una de las asistentes encabezando la emisión a viva voz de consignas racistas como “mueran los judíos” y otras, que les achacan a éstos las calamidades que actualmente padecemos.

 

Ante esto, procedí a increpar a la aludida junto con Perla Waserman —una digna Madre de Plaza de Mayo que integra, como yo, el Movimiento contra el racismo, la xenofobia y la discriminación— sin otro resultado visible que suscitar el apoyo de sus conmilitones a tales epítetos denigrantes, los que a partir de ese momento se hicieron más frecuentes.

 

Tiempo atrás me tocó vivir otro incidente con un individuo de esa misma filiación que, al llegar a una marcha de jubilados a Callao y Corrientes, se dio a vociferar el clásico insulto de “judío piojoso”. Dado que poco antes el diputado justicialista Alberto Pierri se había expedido también de esa manera sobre el periodista Román Lejtman, enrostré al prejuicioso diciéndole que allí los pierris estaban de más, ante lo cual respondió “haciendo fintas” que expresaban su propósito de dirimir la cuestión a puñetazos, frustrado por la intervención de varios circunstantes.

 

Lo expuesto no pretende ser más que un llamado de alerta para que sepamos erradicar de ése y otros espacios populares la ponzoña del racismo y demás lacras que envilecen su accionar y desenfocan los legítimos objetivos a los cuales tienen que tender sus esfuerzos.

 

Con especial ruego de publicación para estas líneas, le saluda muy atentamente.

 

eren el pliego de reivindicaciones y voten la realización de un plenario de carácter abierto.

 

Este planteo debería llevar a la constitución de una mesa de reorganización del movimiento obrero zonal, y a la salida de un boletín que sea tribuna de cada conflicto y cada reclamo.