11/12/2003 | 829

Nilda en la historia de Sasetru

Te conocí en una guardia nocturna en Sasetru, cuidando que no nos arrebataran una vez más la fábrica. Vos, trabajadora de Sasetru, cambiaste el trabajo del plan trabajar en el comedor de Berazategui para venir con mucho sacrificio todos los días caminando desde la estación Gerli.


Me contaste de tus ganas de trabajar, cómo limpiaron las máquinas, el taller de mecánica, hasta las paredes.


Eras de las que no se pueden quedar quietas; tenías iniciativa, empuje, un material humano excelente. Con esa vitalidad no me quedaron dudas de que los obreros de Sasetru van a hacer lo imposible por poner en marcha la fábrica.


Guardo para mi recuerdo tus palabras: «La verdad saldrá a la luz», con una sonrisa en la cara que sólo irradiaba dulzura, después de haber soportado en la tarde del viernes 21 noviembre las infamias de los que se dejan llevar y son correa de transmisión de un sistema explotador.


Al otro día diste tus últimas horas de vida a Sasetru, luchando para que la gestión obrera sea una realidad.


Dejaste tu impronta en Sasetru.


Siempre estarás con nosotros.


Tu compañera de guardia.

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