"Opinión" Yo soy esa


 


Yo soy aquella que quiere pero no puede. Soy la que voy mutando, supuestamente, para bien, pero todo el mundo se queja de mí. Y así como enseño, también aprendo. Aprendí a aceptar mis errores. Acepto que hago correr peligro a los chicos que quieren aprender de mí. Que los techos y paredes de mis sucursales se caen a pedazos. Que no tienen luz. Que no tienen gas. Que las sillas y mesas están totalmente derruidas. Que, a veces, veo cómo la plata para los arreglos va a otros bolsillos. Soy aquella que acepta que sus representantes, en su ministerio, son incapaces de hacer algo, para bien, con mi nombre. Soy aquella que antes era un orgullo y ahora es una vergüenza. Soy la que no puede hablar para defenderse de tontas acusaciones. Soy la que causa que este país tenga pocos profesionales, según dicen.


 


Yo soy la Educación. Ese es mi nombre, y hoy me da vergüenza decirlo. Veo que los estudiantes me quieren, pero dadas mis condiciones, me toman odio y me van dejando. Cada vez me siento más sola. Pero les digo a ustedes, estudiantes, luchadores y patriotas, que no están solos. Estoy muy orgullosa de ustedes. Y cuando salgo a las calles a protestar por el cumplimiento de los derechos que les concedo, voy a estar con ustedes. Voy a estar ahí, levantando esa bandera, la blanca y celeste, la que ustedes tienen que defender. La única bandera que tiene que estar cuando piden por mí. Estoy orgullosa de que, a pesar de que estoy haciendo mal las cosas, me quieran y me defiendan. Les agradezco que me ayuden a levantarme de los duros golpes que recibo, a diario. Que quieran aprender de mí, a pesar de todo. Les deseo lo mejor. Espero que podamos unirnos y limpiar mi nombre y el de mi país.


 


La educación