Correo de lectores
15/1/2004|833
Pedido a un hijo
Seguir
El día que yo esté vieja
Pido tu paciencia y comprensión
No te avergüences de mí
Trátame con mucho amor.
Tal vez me derrame la comida
O cuente la misma historia de siempre
Quizás no controle mis necesidades
O mi aseo no sea muy frecuente.
Recuerdo que tú cuando niño
Las mismas cosas hacías
Y yo tierna y constante
Te cuidaba con alegría.
Darte de comer, vestirte y educarte
Para poder enfrentar la vida
Fueron parte de mi perseverancia
Y el objetivo de mis días.
Cuando me veas inútil e ignorante frente
A la tecnología que no podré entender
No me lastimes con tu sonrisa burlona
Explícame con paciencia, te lo agradeceré.
Y cuando mis piernas muy cansadas
Me fallen para poder andar
Dame tu tierna mano para ayudarme
Como lo hice, cuando comenzaste a caminar.
Y si cuando estemos hablando
Me olvidé de lo que te digo
Dame tiempo para recordar…
No es tanto lo que te pido.
No insistas para que coma
Cuando no lo pueda hacer
Mi gusto para sentir no es el mismo
Ni mis dientes para morder.
Dame amor y tenme paciencia
Te devolveré gratitud y sonrisa
Si te olvido, por favor no me olvides
Harás más digno el resto de mi vida.
No quisiera ser parte de tus desvelos
Aunque yo me desvelé por ti
Pero, si lo tienes que hacer
No reniegues, la vida es así.

