Correo de lectores
18/11/2004|877
Plan jefes y jefas
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Estimados compañeros:
Acabo de leer el articulo de Néstor Pitrola sobre las declaraciones de los curas para que se termine con el pian Jefes y Jefas.
Estoy de acuerdo en general con el artículo; sin embargo, me parece que está "a la defensiva", cuando habría que salir a atacar a los verdaderos “campeones de la vagancia".
¿Con qué autoridad pueden hablar de trabajo esa manga de zánganos? ¿Cómo se atreve a opinar sobre el gasto público esa institución que vive de subsidios del Estado que pagamos todos? ¿No les parece que habría que aprovechar la bolada y pegarles donde tes duele, es decir, en el bolsillo, y denunciar toda la guita que reciben para escuelas religiosas, los seminarios donde se forman los curas, los sueldos de los curas y obispos (estos últimos tienen un sueldo equivalente al de un juez, por decreto de Videta), exenciones de impuestos, etc?. Que todo salga a luz, que hagan pública la guita que le pasa el Estado a la Iglesia y sus instituciones (escuelas, Cáritas, etc.);
¡Basta de zánganos! ¡Que los curas y obispos vayan a laburar!

