02/05/2002 | 752

Pueblada en Paso (Partido de Pehuajó)

El viernes 19, una pueblada en la vecina localidad de Paso, obligó a renunciar al secretario de Obras Públicas de Pehuajó. Iniciada por productores rurales, la ocupación de la delegación municipal fue apoyada por una masiva concurrencia de pobladores. Una catástrofe aún más grave que la del año pasado amenaza al noroeste bonaerense, sin contar la gravísima situación de Chascomús y Monte, aguas abajo.


Cuando recién se inicia la temporada de lluvias, el suelo de la región está saturado, desbordando el sistema de compuertas que retienen el agua en Trenque Lauquen y América. La noticia de que se habría ordenado la apertura de las compuertas, generó una fuerte reacción de los productores y municipios de Pehuajó, Casares, 9 de Julio y Bragado, cuyos cascos urbanos se verían amenazados. Detrás de la polémica entre las distintas ciudades está el hecho de que no se ha avanzado un paso en las obras para resolver o al menos paliar el problema. El dinero del impuesto a los combustibles para efectivizar el Plan Maestro, tan cacareado por Solá durante años, fue desviado a otros usos.


El año pasado, al calor de multitudinarias movilizaciones y asambleas populares, los gobiernos provincial y nacional se comprometieron a iniciar de inmediato los trabajos. Los intendentes y las sociedades rurales rápidamente aceptaron esas palabras (porque su principal preocupación era la movilización popular) y levantaron las movilizaciones. Todo quedó en la nada y esos «representantes» quedaron expuestos como capituladores. El parasitismo de los terratenientes y sus gobernantes es el freno fundamental para la resolución de un problema que hace a la supervivencia de la región.


El Partido Obrero plantea unir en un reclamo común a todas las poblaciones: impuesto especial a los grandes pulpos agrarios, comercializadoras y grandes molinos; incautación de toda la maquinaria vial y de construcción disponible en la provincia, y del cemento necesario, para iniciar las obras ya, partiendo por las de emergencia, tomando mano de obra de los desocupados de la zona; que se pongan a disposición todos los ingenieros y especialistas de la provincia; control de los trabajadores y chacareros para evitar nuevas «fugas» de dinero. Organización a cargo de las organizaciones de trabajadores y desocupados, y a la distribución masiva de alimentos y todos los ele-mentos imprescindibles para la supervivencia de la población afectada. Fuera Solá y los intendentes, Asamblea Constituyente en los municipios y las provincias.

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