Un cadáver insepulto

Un cadáver insepulto.


Un cadáver descompuesto, hediondo, putrefacto,

un cadáver que nos rodea,

un cadáver que no nos deja nacer.


Un cadáver hambre,

un cadáver muerte.


Un cadáver niño panza hinchada por los parásitos,

un cadáver cara con mocos, ojos de vidrio,

un cadáver viejos en la cola, 

un cadáver madre que llora.


Un cadáver represión,

Un cadáver guerra,

un cadáver epidemias.


Un cadáver insepulto.


Y vos, sepulturero audaz, allí, 

expectante.


No demores tu aciaga tarea

para sepultar el hambre, la guerra, la peste, la muerte,

lo abyecto de este mundo.


Y vos, sepulturero futuro,

sepulturero Hombre Nuevo,

sepulturero alegría,

sepulturero arte,

sepulturero amor.


No temas,

cubre con la tierra de lo nuevo

el cadáver insepulto.


Enviálo sin nostalgia, 

al lugar que la Historia le tiene reservado

en el Museo de Antigüedades,

junto a la rueca y el hacha de bronce.