Queremos compartir con ustedes lo que significó para nosotros la V Asamblea Nacional de Trabajadores, y contarles nuestra experiencia.


Contra la imagen que nos quieren imponer de los piqueteros, queremos aclarar que no son ni lúmpenes, ni «negros», ni desorganizados; y la ANT es la demostración palpable de la gran organización que tienen y del avance político que significa que muchas corrientes de trabajadores ocupados y desocupados se junten, organizadamente, con una clara delimitación política, para exigirle al gobierno patronal de Kirchner la solución inmediata de todas las necesidades del pueblo trabajador, y la ruptura con el FMI.


Gracias a todas las políticas impulsadas por el Partido Obrero, y mediante el plan de lucha de la ANT, obtuvimos un nuevo triunfo: logramos abrir Sasetru, una fábrica de pastas que hacía 20 años que estaba cerrada; y la vamos a poner a producir. Para que sus pastas estén en la mesa de cada compañero, alimentando no solamente nuestros estómagos, sino también la lucha por expropiar todas las fábricas tomadas del país.


La comisión de Movimiento Obrero de la V ANT fue un fiel reflejo del conjunto de luchas que recorren nuestro país; no sólo estuvieron presentes los delegados de fábricas ocupadas, también se incorporaron numerosas delegaciones de comisiones internas, de listas antiburocráticas y de sindicatos recuperados por los trabajadores (Soip, Cta Santa Cruz, Suteba, etc.), lo que demuestra que la independencia política se va haciendo carne entre los trabajadores.


Queremos destacar la importante incorporación, plena y activa, de los obreros de Brukman a la ANT, desligándose de la política divisionista y del boicot que impulsan algunos grupos aislados. Sería muy bueno que otras fábricas ocupadas, como Zanón, siguieran este ejemplo.


En esta V ANT se agregaron muchas comisiones de trabajo, porque aparte de la lucha en los piquetes y en las marchas, decidimos expandir la batalla hacia todos los sectores: los desocupados, las mujeres, los campesinos, los estudiantes, los jubilados, etc.


Nos gustaría que algunas corrientes que integran esta Asamblea dejen de tener actitudes sectarias, que les impiden impulsar a fondo esta organización de trabajadores. Por ejemplo: cuando se agitaba «Sasetru es de los trabajadores…», quedaba sólo coreando el PO.


Mientras el señor K está haciendo lo imposible para que los trabajadores lo apoyen, veintiocho mil personas en el acto de apertura y más de tres mil delegados, demuestran que la rebelión popular no ha sido derrotada.


A todos los que se consideran «independientes» y que están fuera de la lucha popular les decimos: «Un francotirador no gana una guerra…».

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