11/09/2008 | 1054

Viajé el jueves pasado en el tren que llegó 8:15 hs a Castelar

Por Hernán

A ver, Hebe, Estela, no sé, Bonasso, Juan Cabandié; también te hablo a vos que estás en la función pública y en quien aún creo… o hago el esfuerzo de creer. ¡¿Por qué no salen a denunciar a Aníbal Fernández después de la barbaridad hipócrita y el insulto a todos los trabajadores argentinos que vociferó el jueves?! ¡¿Por qué no denuncian abiertamente su mentira claramente inventada por el gobierno y el Grupo Cirigliano?! ¡¿por qué no se dejan de joder con casarse con todo lo que hace Kirchner?!

Es que… ¿no se dan cuenta que están poniendo en riesgo su propia identidad, o sea, su propia credibilidad?

Las amé siempre, amé su causa y me voy a emocionar cada 24 de Marzo de mi vida. Soy hijo del mejor amigo de Juampa, el hijo de Enriqueta. Y tengo cada día más miedo de perder todo el amor que les tengo. Siempre grité con fuerza Madres de la Plaza el pueblo las abraza y tengo miedo de empezar a hacerlo sin fuerzas de aquí en más. Es que, ¿cómo mierda se puede salir públicamente a defender a Guillermo Moreno, Estela? ¿cómo podés ensuciar – no ya tu imagen, sino tu espíritu – de esa manera?

¿Van a salir a defender a Aníbal Fernández también ahora? ¿Qué esperan para luchar por un juicio político a Jaime y por la reestatización de los trenes y contra la infamia del tren bala? Es que los juicios a los milicos nos impide todo lo otro?

Denuncien a las mierdas K, advirtiendo siempre que la derecha carroñera es lo peor que nos puede pasar, por supuesto; pero ¡Háganlo, carajo!

Apelo a ustedes porque ya no sé a quién apelar, me siento desahuciado. Y no voy a escribir a los diarios (casi todos) que titularon asegurando el Boicot del PO, claro está.

Por favor, espero que luchen por y para los trabajadores como lo hicieron los 30.000. Y por lo tanto, denuncien lo que tienen que denunciar y luchen por lo que tienen que luchar advirtiendo siempre que la derecha carroñera a la espera de 2011 es lo peor. Siento que, desde hace un tiempo, están perdiendo el rumbo y me aterra.

Soy Hernán, simple trabajador y estudiante; y todavía las abrazo con fuerza… y no quiero dejar de hacerlo.