Cultura

15/7/2015|1372

“40 Balas”, en León León


Jorge Fischer (25) y Miguel Angel Bufano (23) ambos militantes de la TERS (Tendencia Revolucionaria Estudiantil Socialista), más tarde de Política Obrera (hoy Partido Obrero), activistas gremiales de la fábrica Miluz, uno de ellos delegado, partícipes del gran plenario de Villa Constitución en apoyo al Villazo, fueron asesinados por más de cuarenta balas de la Triple A, luego de ser perseguidos y secuestrados a la salida de su trabajo.


El caso Fischer-Bufano es una semilla de los atentados constantes que recibe la clase trabajadora que se organiza en confrontación a las burocracias sindicales. El 9 de Julio, en el Centro Cultural León León, se proyectó el documental “Cuarenta Balas” realizado por Ernesto Gut y Dionisio Cardozo, quienes participaron de un debate posterior, acompañados por Rafa Santos (dirigente del PO y compañero de Jorge Fischer y Miguel Angel Bufano en aquel entonces).


El film muestra una persecución que no sólo data de un contexto histórico en aquel 1974, sino que se mantiene vigente: Mariano Ferreyra, en 2010, también fue víctima de un atentado organizado entre la Policía, los sindicatos, las patotas y el gobierno. La relación que existe entre estos hechos con 40 años de diferencia así como el método con el que interviene el Partido Obrero fue el eje del debate en el centro cultural del Frente de Artistas del PO.


Lo que se puso sobre la mesa es una contraposición metódica: la guerrilla foquista, por un lado, y la organización clasista, por otro: ¿cómo mantener una lucha organizada luego de ataques semejantes, y cómo se delimitó el Partido en aquella época de las acciones de los grupos armados como el ERP (quien ajustició por mano propia a dos gerentes de Miluz, después de la masacre)?


Desde la primera amenaza que recibió Jorge Fischer, como así también desde el secuestro que sufrió su padre, confundiéndolo con su hijo, se prohibió desde el Partido que los compañeros se acerquen a su lugar de trabajo. “Fischer y Bufano hicieron esa última visita a la fábrica, citados por un gerente que los llamaba para un examen médico”, recordó Rafa Santos. Y agregó: “Se subieron a un colectivo de vuelta, pero policías los interceptaron en el camino, los subieron a un auto y sus cuerpos fueron encontrados dos días más tarde, en Avellaneda”.


Tanto en el caso de Mariano, como en el de Jorge y Miguel Angel, el Partido siempre se inclinó por la acción directa y la movilización de los propios explotados (ver nota de Claudia Ferrero “Fischer y Bufano: la causa judicial”, PO 23/12/14). Se comprende que para terminar con las burocracias es necesaria una conducción sindical dirigida por los mismos trabajadores.El foquismo, en cambio, sustituye la acción de las masas y pretende actuar en su nombre He aquí el mayor punto de diferencia. “Sin tener siquiera un militante dentro de la fábrica ingresaron encapuchados, asesinaron a dos gerentes; pasaron por encima de los trabajadores que se reunían en asambleas, que debatían las medidas a tomar”, cerró Santos.