30/08/2012 | 1237

Batman: la crisis del capitalismo en Ciudad Gótica

La nueva versión de Batman va a estar entre las más vistas en la historia del cine. Aunque la matanza de doce espectadores en su estreno en Colorado redujo la afluencia de público en Estados Unidos, logrará un récord histórico de recaudación y de concurrencia: unos mil millones de dólares y 200 millones de espectadores en todo el mundo.


La envoltura de la ciencia ficción sirve para aludir a varios hechos políticos y sociales de actualidad: el ataque a las torres gemelas, los movimientos de "indignados", la lucha "global" contra "el terrorismo".


Un villano logra ingresar a Estados Unidos desde el extranjero, luego del fracaso de un servicio de inteligencia que lo secuestra en un desierto remoto (¿Afganistán, Paquistán?), pero cuyos integrantes son dominados por el villano y arrojados al vacío. Bane, el villano, llega así a Nueva York.


Bane domina a Batman, logra encarcelarlo y hasta consigue despojarlo de sus riquezas mediante maniobras en la Bolsa. Luego ataca Ciudad Gótica, provocando explosiones, polvo y pánico. El film evoca, de esta manera, el derrumbe bursátil y el ataque a las Torres Gemelas.


Bane también organiza un ejército de desposeídos, con un discurso contra los ricos y poderosos, en una clara alusión al movimiento de indignados "Occupy Wall Street". Los indignados ocupan el recinto de la Bolsa y provocan súbitas pérdidas de fortuna a Bruce Wayne (Batman).


Un diálogo en la Bolsa es emblemático; un operador bursátil, que se defiende de la agresión, pregunta: “¿Para qué ocupan este lugar, si aquí no hay dinero que robar?”. A lo que Bane retruca: “¿y, entonces, por qué están aquí?”, interpelando así a una economía virtual que ha producido quiebras y estafas a escala planetaria.


Los seguidores del "villano" se caracterizan por un odio "revolucionario" contra las injusticias. “Ciudadanos de Gótica, tomen el control de la sociedad”; “estamos aquí no como conquistadores, sino como liberadores, para devolver esta ciudad a los ciudadanos”; “les arrebatamos Gótica a los corruptos, a los ricos, a los opresores de generaciones que los han tiranizado con falsas oportunidades, y se la devolveremos a ustedes, los ciudadanos” -arenga Bane. Los poderosos son juzgados y condenados a muerte en una suerte de tribunal de los ciudadanos que parodia a la Revolución Francesa.


Batman, con gran esfuerzo, escapa del cautiverio y enfrenta al villano Bane, a quien apunta con un señalamiento típico de la contrarrevolución: el de las tiranías que engendran las revoluciones en nombre de la libertad, el cual vuelve a manifestarse en Gótica.


El liderazgo de Bane sobre los desposeídos se termina revelando como una estafa: no le interesan sus problemas sino que los usa para esconder su objetivo de destruir ciudad Gótica. Transformará una central de energía en una bomba atómica que estallará en la ciudad (una alusión a que Irán pretende exterminar a Israel, mientras Israel prepara un ataque atómico contra Irán). Batman domina al villano, las hordas son enfrentadas por la policía de Gótica y Batman salva la ciudad de la explosión atómica.


Plagio


La victoria de Batman contra el mal es un mensaje contra los “indignados” que recorren Europa, los países árabes, entre otros lugares del planeta. Es una advertencia contra la seducción “populista” de los “villanos”, cuyos objetivos destructivos son camuflados con ataques a los “poderosos”.


El director, Christopher Nolan, se ha valido de un esquema del director alemán Fritz Lang (“Metrópolis”) y de su film: "Dr. Mabuse", filmado en la Alemania previa al nazismo. Mabuse, que es el villano causante de los problemas sociales y económicos de Alemania, encarna el mal: produce un derrumbe en la bolsa con falsos rumores, trata de destruir el valor de la moneda -imprimiendo dinero masivamente con un ejército de ciegos-, hipnotiza a los ciudadanos para lograr adhesiones, etcétera.


Batman, como Mabuse, explica el derrumbe económico como una acción desde el exterior de la sociedad y no como algo inherente al funcionamiento del capitalismo en sí. En el film, perversos encumbrados en las corporaciones utilizan al "villano" para dominar la ciudad.


El director ha dicho que el propósito del film es alertar acerca de las “grietas en la sociedad” que alumbran el “populismo”. “¿Qué es lo que más temes? Él va a venir y va a convertir nuestro mundo al revés. Eso ha sucedido con otras sociedades a través de la historia, muchas veces, de modo que ¿por qué no aquí? ¿Por qué no Gótica? Queremos algo que mueva a la gente y se ponga debajo de la piel” (Nolan en Rolling Stone, 20/7).


Un comentarista del “Wall Street Journal” destacó la importancia de la película para estos tiempos: “es una apología audaz del capitalismo y del libre mercado, una representación gráfica de la tiranía y, la violencia inherente a todo movimiento radical de izquierda, como el de la Revolución Francesa, para ocupar Wall Street…” (WSJ, 29/7).


Batman es la contrapartida fílmica de la campaña terrorista de guerras iniciada desde el bombardeo de los Balcanes por Clinton y continuada por Bush a partir del 11 de septiembre de 2001, cuando fue el ataque a las Torres Gemelas.

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