05/06/2021

Jorge Macri ofrece migajas a los trabajadores de la cultura

Mientras escatima fondos para la cultura, subsidia al sector privado.

El intendente de Vicente López, Jorge Macri, anunció ayer que otorgará a 40 centros culturales del municipio un apoyo económico de $30.000 no reembolsables por única vez y una eximición del pago de la Tasa de Seguridad e Higiene durante todo el 2021. Una inversión de algo más de dos millones de pesos.

El intendente difundió, como suele ser su costumbre, un video con este anuncio; en sintonía con su lanzamiento electoral para la gobernación de Buenos Aires de 2023. Declarando su “apoyo al sector”, para que “sepan que no están solos” como declaró, se trata de una acción notoriamente demagógica y electoralista.

En el año 2020, trabajadores de Vicente López que llevan adelante día a día espacios de arte y cultura tuvieron que organizarse para defender la continuidad de sus actividades frente a la emergencia. Con la intención y “el deseo de seguir existiendo” -según expresión de los propios trabajadores- frente a la pandemia, que los ponía al borde de la extinción.

En esa oportunidad, realizaron un video que circuló por redes sociales para difundir su precaria situación a toda la comunidad y presentaron una carta dirigida a las autoridades solicitando un subsidio durante la cuarentena, que les permita solventar alquileres, servicios y otros gastos que amenazaban con llevarlos al cierre. Esta lucha resultó en la promulgación, por parte del Municipio, del decreto 2453/20, formalizado el 5 de agosto de 2020, por el cual se otorgaba un total de $1.200.000 a repartirse entre 57 centros culturales. Esto equivale a un monto de $20.000 por centro. Este año, con gran pompa, el intendente anunció que otorgará un subsidio similar de $30.000 por centro, una suma por demás irrisoria en medio de la creciente inflación para aquellos centros que, obviamente, hayan logrado sobrevivir a la paupérrima ayuda recibida el año anterior.

Mientras se subsidia a la cultura con montos muy por debajo de lo necesario, Macri anunció el otorgamiento de una suma de $40.000 pesos a más de 600 locales gastronómicos, gimnasios y salones de fiesta para ayudar a solventar sus negocios privados. Mientras le concede a este sector un aumento del 100% a lo concedido el año anterior, el aumento será solo 50% mayor para los centros culturales y la inversión rondará los 26 millones de pesos para solventar la actividad comercial y privada, mientras será de solo 2 millones para sostener la cultura. Prevén también subsidiar a jardines maternales de gestión privada por un monto de $400.000, mientras las inversiones para mejoras estructurales en escuelas públicas siguen esperando el sueño de los justos.

En el mismo sentido, desde la Secretaría de Desarrollo Social municipal se otorgan escasos subsidios de entre $10.000 y $15.000 para «microemprendedores». Estos subsidios son pensados para quienes tienen o desean impulsar microemprendimientos, pero el problema es que deben pasar por entrevistas tediosas y esperar aproximadamente dos meses para cobrar una mísera suma de dinero que no permite iniciar ningún emprendimiento.

Por otra parte, el intendente realiza subejecuciones del presupuesto nacional y provincial en áreas tan sensibles como los ATP, el Plan Nacional de Primera Infancia (con una subejecución de 84 %) y el Fondo para la Educación, Cultura y la Ciencia con una subejecución del 31%. Es decir que el intendente de Vicente López utiliza el presupuesto nacional a su arbitrio para beneficiar a los sectores privados en menoscabo de la salud, la cultura y la educación de la población, a la par que hace campaña política con fondos públicos.

A los subsidios de miseria que el gobierno municipal está dispuesto a otorgar le contraponemos la necesidad de organización por parte de los artistas y trabajadores de la comuna para reclamar, tanto en los niveles nacional, provincial como municipal el sostenimiento integral de los centros culturales, con un subsidio de $40.000 a cada artista que no puede trabajar en el marco de la pandemia, la entrega de materiales necesarios para dichas actividades, y el sostenimiento de los medios electrónicos necesarios para poder mantener las actividades a distancia mientras duren las restricciones a la presencialidad.

 

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