10/07/2020

“Niña mamá”: un valioso documental sobre el flagelo del embarazo en la niñez y la adolescencia

La película de Andrea Testa recoge impactantes testimonios sobre la violencia intrafamiliar e institucional y los efectos de la clandestinidad del aborto.

Como parte del ciclo de documentales argentinos de Canal Encuentro, No Ficción 2, a fines de junio tuvo su estreno televisivo Niña mamá, el documental de Andrea Testa que relata las vivencias de muchas adolescentes y niñas que transitan sus maternidades atravesadas por la violencia y una extrema vulnerabilidad.

Se trata de una producción imprescindible en un contexto en que se sigue dilatando la legalización del aborto. Y que viene a dar cuenta a través de sus testimonios de un fenómeno social extendidísimo: según datos oficiales del 2018, se estima que por año hay 2.350 niñas de entre 10 y 14 años que son madres, y la cifra asciende a 85 mil para la franja de 15 a 19 años (Página12, 20/6). En la mayoría de los casos se trata de abusos sexuales en el seno intrafamiliar, mostrando al sometimiento sexual como herramienta de opresión en las mujeres y la niñez.

La filmación de Niña Mamá transcurre en la intimidad de los consultorios de hospitales públicos del conurbano, como Tres de Febrero y La Matanza, ahondando en las vicisitudes de quienes atraviesan la decisión de continuar o no con un embarazo.

De esta manera, a través de planos cortos que ponen rostro a la necesidad, encontramos testimonios de distintas jóvenes atravesadas por violencias y condicionamientos: “entré al hospital de 38 semanas, con politraumatismo, debido a los golpes que me dio mi pareja”. Las problemáticas se repiten en cada relato, reflejando los contextos de vulnerabilidad: “la obstetra me retó, me preguntó dónde tenía la cabeza, que lo que yo tengo es una vida en mi panza, ¿en qué estoy pensando? Tiene razón”.

En una puesta en escena que le da voz a las mujeres más pobres, registrando las vivencias en los lugares donde se debaten la vida y la muerte, el documental muestra de cerca cómo funcionan los servicios sociales de los hospitales con espacios para adolescentes y el encuentro entre las jóvenes con los profesionales que las acompañan.

Las violencias intrafamiliares, la falta de Educación Sexual Integral en las escuelas, la deserción temprana del nivel educativo, la condición de embarazos continuos, las adicciones, la falta de vivienda y trabajo y la violencia institucional van encaminando los futuros de estas pibas a un solo proyecto de vida: el de ser madres. Se efectiviza así el rol que este sistema de explotación y de opresión guarda para nosotras, el de satisfacer deseos sexuales y la figura exclusiva de madres, reproductoras de la mano de obra precarizada para sostener a este régimen social.

“Mi mamá se puso mal, porque yo era chica, tenía un embarazo de riesgo, porque mi útero no está muy bien, porque yo soy muy chica”, relata Anabella, en uno de los testimonios más fuertes del documental que muestran la persuasión producto del miedo que provocan los abortos inseguros, con maternidades que resultan ser forzadas.

El binomio mujer-madre nos condena a una vida de miserias, y no por el hecho de que “el ser madre” sea un suplicio, sino por no poder decidir serlo y tener que aceptarlo, o bien, arriesgarnos a morir desangradas en la guardia de algún hospital. En esto también profundiza la directora, con testimonios de jóvenes que comentan llegar “casi muertas”, luego de recurrir a un aborto clandestino.

El capitalismo y el patriarcado, ¡ese sí es un binomio! Hay diferencia de clase cuando se habla de aborto sí o aborto no, porque bien sabemos que la condición socioeconómica determina el acceso al sistema de salud, las condiciones para realizarse la práctica y las penalidades por hacerlo de manera clandestina (un cuadro que se ha agravado en la cuarentena, con embarazos no deseados que han ido en aumento, en paralelo a los abusos sexuales y otras violencias intrafamiliares).

Andrea Testa se inmiscuye en esto reflejando en cada escena las problemáticas y flagelos de las jóvenes, aportando valiosos testimonios que abonan la denuncia sobre la responsabilidad del Estado.

En un contexto en que desde el Ministerio de Mujeres y Géneros se negocia con la Iglesia postergar los derechos de las mujeres y disidencias, en que profesionales de la salud son asediados por bandas antiderechos bloqueando incluso la aplicación de la Interrupción Legal del Embarazo y en que el presidente declara que la legalización del aborto -que decía tener cocinado en marzo- “no es urgente”, los testimonios de Niña Mamá recuerdan que nuestros reclamos son más urgentes que nunca. Como lo es nuestra organización independiente, por este y todos nuestros reclamos.

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