27/02/2014 | 1303

Pete Seeger

EXCLUSIVO DE INTERNET



Sobre la reciente muerte a los 94 años del cantante de folk norteamericano, Pete Seeger, se han escrito numerosas crónicas, donde destacan su dilatada trayectoria. La mayoría lo recuerda como un incansable luchador por los derechos humanos y de los trabajadores. Asimismo, coinciden que su música y canciones fueron para él un instrumento para expresar sus convicciones políticas.

Quizá su logro mayor en el plano artístico fue la fusión de su música con diferentes movimientos de lucha. Su versión del antiguo gospel, «We shall overcome» -basada en un canto obrero llamado We Will Overcome, popular entre los trabajadores negros de los campos de tabaco de Carolina del Sur durante períodos de huelga, que había sido compuesto por uno de estos trabajadores, Lucille Simmons- fue tomado como himno en las marchas contra la segregación racial en los años 60 que encabezaba Martin Luther King. Canciones antibélicas contra la Guerra de Vietnam, la recreación de Guantanamera (sobre versos de José Martí) o la difusión de canciones de la guerra civil española marcaban la impronta de quien quiso hacer de su arte y canciones un arma política. Pero por eso mismo, sin intentar juzgar su obra artística -que en muchos casos trasciende las intenciones subjetivas del autor- es imposible no referirse al mensaje político que tan conscientemente quiso transmitir Pete Seeger.

A temprana edad, Seeger se enroló en el Partido Comunista norteamericano y fue un fiel defensor de su política. En el inicio de la Segunda Guerra Mundial, siguiendo la política del PC (pacto Hitler-Stalin), grabó un álbum de tono pacifista, «Songs for John Doe» (1941), donde el presidente norteamericano era caracterizado «como un fascista belicista a sueldo del banquero J.P. Morgan». Seeger tuvo entonces la mala suerte de que el álbum saliera pocas semanas antes de que Hitler rompiera su pacto con Stalin e invadiera la Unión Soviética. De manera que él y su grupo retiraron el álbum recién producido, destruyeron las copias que pudieron y dejaron sólo unas cuantas para la posteridad. El siguiente álbum de Seeger -entonces en el grupo Almanac Singers- se llamó, significativamente, «Dear Mr. President» (Querido señor Presidente), (Commies, a Journey through the Old Left, the New Left and the Leftover Left, de Ronald Radosh, 2001). Durante la década del ’50 se mantuvo fiel al stalinismo y fue intensamente perseguido por el macartismo, lo que le hizo perder su contrato discográfico y vio reducirse significativamente sus presentaciones.

Seeger recién se desligará públicamente del stalinismo en 1982, con más de 60 años de edad, autocriticándose por «no haber hablado» de los campos de concentración stalinistas luego de su visita a la URSS.

Una de sus últimas apariciones políticas fue cantando junto a Bruce Springsteen en la asunción de Obama como presidente de Estados Unidos.

En momentos de crisis internacional del capitalismo es clave la independencia de los artistas de los gobiernos capitalistas en todas sus variantes y su accionar junto a los trabajadores y la izquierda revolucionaria.

Ricardo Goldin