05/05/2020

Un diálogo con Juan Paz sobre «Crudo», su nueva novela gráfica sobre petroleros y burócratas

El ilustrador y humorista gráfico conversó con Prensa Obrera.
Por L. Obre

Ilustrador y humorista gráfico, la obra de Juan Paz se destaca por hacer eje en la lucha de la clase trabajadora, desnudando al mismo tiempo el costado más oscuro de los políticos de la burguesía y de la burocracia sindical. Sus dibujos son la clara muestra de que muchas veces una imagen vale más que mil palabras: su creatividad y talento para dibujar, combinados con el golpe de realidad que ofrecen sus escenarios, lo han convertido en un referente de la ilustración independiente, y cuenta con más de 200 mil seguidores en el Facebook de Disculpen la molestia, donde publica sus viñetas de humor político.


El mes pasado, bien entrada la cuarentena, lanzó el primer capítulo de Crudo, una novela gráfica en la que lleva más de un año trabajando y a la que ahora se puede acceder en su página. Oscura y misteriosa, Crudo cuenta la historia de un grupo de delegados de izquierda, en una planta petrolífera de la Patagonia, que se enfrentan en las elecciones del gremio a la burocracia sindical. Algo que no será el único obstáculo que se les presentará en la lucha por recuperar el sindicato.


Prensa Obrera conversó con él sobre sus inspiraciones para Crudo, la labor del artista independiente y los reclamos populares de petroleros, incluidos 


¿De dónde tomás la idea de esta historia?


Se me ocurrió a raíz de que muchos conocidos y parientes están en la industria petrolera de Neuquén. Me contaron experiencias laborales que me parecía que podían retratarse en una historia. Crudo está inspirada en esas experiencias y en gente que conozco, con un plus de fantasía.


¿Cuánto trabajo te lleva, como artista independiente, lanzar una historia gráfica de esta magnitud? ¿Recibiste alguna ayuda económica del Estado?


Es mucho tiempo lo que me lleva. Primero hacer el laburo grueso de la historia, definir qué va a pasar, qué quiero decir, estudiar un escenario, investigar sobre cantidad de operarios por turno, sus oficios, y con todo esto hilar un guión. Después con esa data ver el diseño de personajes, la paleta de colores. Es todo un laburo fino que me toma muchos meses plasmar en las hojas. En el caso del número uno, estuve un año haciéndolo, porque como tengo otro trabajo de nueve horas tengo que ganarle tiempo al cansancio para sentarme y producir. Que es la realidad de muchos laburantes que se dedican al arte. Y está todo hecho a pulmón: no recibí nada de nadie. Lo que sí fue muy gratificante es que cuando lancé Crudo 1 mucha gente donó plata. Sobre todo en este contexto, lo re valoro, porque al ser una novela hecha toda de forma analógica (acuarelas, pinceles y hojas de gramaje alto) es un presupuesto hacerla, son caros los materiales.


En la novela hacés referencia a la leyenda mapuche del pájaro totué. Los pueblos originarios son una constante en tu trabajo. ¿Cómo ves la situación actual de sus luchas y reclamos?


Veo que la pelean pero que los avasallan constantemente. El caso de Rafael Nahuel es un ejemplo, así como lo que pasó con Santiago Maldonado. Del Estado lo puedo esperar a eso; lo fiero es que gente mestiza desconozca su historia y se ponga del lado de intereses de minorías, y casos así les chupen un huevo.


¿Qué nos podés adelantar de las siguientes entregas? ¿Podemos esperar alguna versión impresa?


De lo que falta de Crudo se puede esperar más acción, ya que el número 1 fue más introductorio, y se va a conocer más a los personajes estos que se organizaron para dar vuelta la tortilla. Si surgiera la posibilidad de hacerla impresa se hará, pero como me lleva tanto hacer cada capítulo, falta para pensar en eso. Mientras tanto, pueden verla en la página.


La cuarentena por el coronavirus viene afectando gravemente a los artistas independientes, ya sea por la falta de muestras, exhibiciones, festivales y demás. ¿Cómo te repercute a vos y a tus colegas cercanos esta cuestión?


En lo personal no me afecta artísticamente porque yo vivo de otro trabajo que nada tiene que ver con el arte, pero sé de colegas que la tienen jodida, porque se les ha cortado todo el circuito de ingresos que tenían. Y al estar ya precarizado el laburo del trabajador cultural, esto complica todavía más.


Artistas de varias disciplinas (músicxs, actores y actrices, bailarinxs, etc) vienen de diversas medidas para atravesar esta emergencia sanitaria. El 24 de abril, artistas visuales autoconvocadxs hicieron un apagón virtual con sus reclamos. ¿Creés que es necesaria una organización gremial que lxs represente?


Sí, toda movida de sindicalización laboral, de cualquier trabajo, en este caso del trabajo cultural, es un paso correcto. Y en el arte particularmente, porque hay una idea instaurada de que los trabajadores de la cultura no son trabajadores.


En disculpenlamolestia.com.ar, se puede descargar Crudo 1 en PDF, de manera gratuita, así como colaborar económicamente con este proyecto.

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