Educación

20/9/2022

CABA: enfrentemos el intento de imponer al sábado como día laboral en las escuelas

Las jornadas de capacitación docente deben ser en servicio y con puntaje y tratar un contenido propuesto por la propia docencia.

Jornada de capacitación docente.

La nueva embestida que el gobierno de la Ciudad lleva adelante contra la docencia pretendiendo imponer el sábado como día laboral generó indignación en las escuelas, cuando ya pesa sobre las espaldas docentes el salario de hambre y una inaudita sobrecarga laboral.

Más allá de cuestiones estatutarias o declaraciones juradas que podrían esgrimirse para exigir la restricción de la actividad laboral del lunes al viernes, la resolución de Acuña se apoya en la Ley Nacional de Educación y en diversas resoluciones, que, en sus articulados, terminan por darle al Ministerio de Educación y sus funcionarios la potestad acerca de la modalidad en que las capacitaciones y jornadas EMI (Encuentro de Mejora Institucional) se lleven adelante. Para resumir: echa la ley, echa la trampa. Por eso, se hace urgente desenvolver la indignación de hoy poniendo en pie un plan de lucha y una movilización contundente hasta ganar, para frenar este atropello y exigir en las calles las jornadas de reflexión y las capacitaciones que realmente necesitamos: en servicio, con puntaje y a la altura de las necesidades docentes.

Las capacitaciones de Larreta-Acuña y las nuestras

La verborragia sobre el derecho a la educación que esgrime el Ministerio de Educación es solo una pose que busca apoyo electoral entre la burguesía más reaccionaria y privatista: son decenas de miles de estudiantes los que no tienen vacante en CABA por la negativa del gobierno a abrir escuelas, sumado al profundo vaciamiento que están viviendo las ya existentes y al agobio salarial al que está sometida la docencia. Pero no se quedan ahí. Van por todo.

Hace ya muchos años que las capacitaciones docentes, en servicio, vienen siendo vaciadas del contenido necesario para la docencia. Elaboradas al margen de la realidad escolar por supuestos especialistas, tienen por objetivo silenciar los debates reales que la docencia necesita desenvolver y enarbolan uno u otro método didáctico para resaltar siempre que “el problema educativo” se encuentra en “las practicas pedagógicas”. Una vil forma de encubrir que es la escuela el lugar en donde refractan de a cientos los problemas socioeconómicos gravísimos que atraviesan a las infancias, las familias y la docencia. Pretenden descargar así, sobre lxs trabajadores de la educación, la responsabilidad que tienen, en realidad, las políticas de hambre y vaciamiento educativo, cuyos ideólogos y ejecutores se encuentran de ambos lados de la grieta.

Por eso, las actuales capacitaciones hace tiempo que son ultra cuestionadas por el conjunto de la docencia y, a expensas del intento disciplinador del ministerio y sus secuaces presentes en las mismas, en cada una de ellas no falta quien levante la mano y sostenga que sus temáticas y propuestas no dan ningún tipo de respuesta, agregando que más de una vez terminaron siendo un canal de verdadera reflexión y organización contra los objetivos de sus mentores.

De la misma manera, se esfuerzan desde hace años en destruir las EMI, intentando convertirlas en reuniones tediosas de carácter administrativo en donde prima la imposición de elaborar documentos extensísimos con formatos hiper-estructurados que nadie leerá ni tenderán puentes a la resolución de ninguna situación escolar. Pero, otra vez, más de una vez se han convertido en espacios asamblearios de deliberación a partir de la cual la docencia volcó las denuncias pertinentes contra el ministerio por el ajuste salarial y educativo.

Esto es lo que le agrega motivos al reaccionario ministerio para intentar darle el golpe final a las capacitaciones y a las EMI y es este enfoque el que encierra y explica la indignación que recorre escuelas y distritos enteros: no es solo el sábado, es agobio salarial, la reforma laboral y el fin de la capacitación docente y las EMI que necesitamos y defendemos como espacios de reflexión, intercambio y aprendizaje colaborativo que la docencia sabe desplegar.

Las capacitaciones que queremos deben ser en servicio, con puntaje y relevo de tareas. Y sus contenidos deben ser propuestos en primer lugar por la propia docencia, sus delegadxs, sus referentes y sus representantes sindicales, garantizando que los mismos estén a la altura de las necesidades reales de la educación, de lxs estudiantes de todos y cada uno de los niveles educativos y las condiciones de trabajo.

De la misma manera, las EMI deben atender y dar respuesta al temario que la misma docencia coloque en cada escuela inscripta en la realidad educativa que atraviesa nuestro país, aunque esto no lo quieran ver aquellos que defienden la descentralización educativa.

Transformemos la indignación en lucha: organicemos el rechazo a trabajar los sábados y todos los ataques a las condiciones laborales, y para que la docencia comience a plasmar organizadamente en las calles las capacitaciones y las EMI que realmente necesita.

¡La docencia tiene reserva para luchar!