27/10/2020
Reapertura de Escuelas

Chaco: Capitanich decreta la vuelta a clases presenciales

En medio de la crisis sanitaria y con altos niveles de contagios por Covid-19, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanaich, firmó el decreto N° 1.400 con el cual aprueba el protocolo para la vuelta a las clases presenciales en las escuelas de la provincia, con vigencia a partir de este mes de octubre.

Además, se aplicará el “Plan Provincial Vuelta a la Escuela”, según lo establezca el Ministerio de Educación, mediante el dictado de instrumentos legales que regulen su implementación en el interior de las instituciones escolares y centros de educación física, según la situación epidemiológica de cada localidad.

Mientras tanto, la docencia chaqueña continúa a la espera del pago de la cláusula gatillo, que dista mucho del miserable aumento del 7,8% propuesto por Capitanich frente a una inflación interanual de más del 40%, lo que vuelve a transformarse en un golpe al poder adquisitivo de la docencia, sumando un nuevo año de pérdida salarial.

Al reclamo del pago de la cláusula gatillo, por la que hemos presentado un proyecto en la Legislatura chaqueña a través de la banca del Partido Obrero, hay que tener en cuenta que el gobierno de Capitanich no ha hecho designaciones docentes en todo lo que va del año, recortando y dejando un tendal de compañeras y compañeros docentes sin trabajo.

Estás medidas suman un tremendo ajuste a la estructura del sistema educativo. Así lo expresaron los propios funcionarios del Ministerio de Educación en las mesas técnicas realizadas con los sindicatos, donde afirman que han galardonado una política de “ahorro”, que no es más que un brutal ajuste, un desfinanciamiento del tan golpeado sistema educativo en lo que respecta a horas y cargos, y sin brindar ningún tipo de especificación del destino de los fondos que brinda el “ahorro” a costa de la educación.

Con este nuevo decreto del Ejecutivo provincial se pretende implementar un sistema de enseñanza “mixto o bimodal”  por el cuál obligan a los docentes a realizar una doble tarea, parte virtual y parte presencial, con el mismo salario y sin siquiera brindar las garantías sanitarias con protocolos que estén a la altura de la grave situación en la provincia por la avanzada en los contagios y muertes por Covid-19.

Al contrario, el gobierno que ha reconocido su incapacidad para desarrollar políticas para poder sobrellevar la situación y ha tratado de inútiles a gran parte de su propio gabinete pretende hacer creer que las escuelas se convertirán en “burbujas sanitarias”, sin tener en cuenta algo fundamental: que el virus se traslada de persona a persona, exponiendo a cada integrante de la comunidad educativa a la potencialidad de los contagios, ya que cada uno de ellos es un potencial vector de contagio.

El frente gremial docente vuelve a convocar para la semana que viene un nuevo paro virtual, dejando de lado las asambleas y la acción directa para dar batalla con un plan de lucha al ajuste aplicado por el gobierno provincial. La burocracia de UPCP, pactó reducir el ofrecimiento del gobierno del 7,8 al 5%, algo nunca visto en las negociaciones salariales, negociando el 2,8% restante para que se pague en negro, con la escusa de que “las y los trabajadores tienen deudas con las tarjetas de crédito que les descuentan del mismo sueldo, y cobrando montos les queda un resto que las casas crediticias no tocan”. Ni una palabra de un plan de lucha por el pase a planta de los precarizados de la salud o de los porteros de escuelas que siguen cobrando con una beca.

Mientras el gobierno nacional y provincial prefieren destinar los fondos a llenarle los bolsillos a los buitres acreedores de deudas, no hay pase a planta, no hay apertura de paritarias, no hay cláusula gatillo, no hay inversiones edilicias, no hay computadoras o celulares para poder acceder al derecho a la educación, no hay designaciones, no entregan los títulos al alumnado que egresó el año pasado, no hay protocolos y no hay becas de estudio.

Porque está en juego algo elemental que es quien va a pagar los platos rotos de la crisis. El gobierno provincial, nacional y el macrismo pretenden hacerlo sobre la espalda de los trabajadores. En oposición a ello, debemos unificar los reclamos más sentidos de la clase obrera, convocar a asambleas de bases de cada sector, discutir un plan de lucha, llamar al paro con movilización y poner todo nuestro esfuerzo en organizar un frente único contra las políticas ajustadoras del gobierno y la “oposición”.

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