26/04/2021

Educación en Santa Cruz: sin soluciones para la virtualidad o la presencialidad

Estas últimas semanas ha recrudecido el debate en torno a la presencialidad educativa y la virtualidad. Desde una y otra trinchera, se han disparado argumentos, pero con ninguna solución concreta para los estudiantes, docentes y familias.

Educación sin condiciones

Este debate, cuyos representantes más encumbrados son el gobierno nacional y el gobierno de CABA, ha llevado a la Corte Suprema de Justicia una discusión que ninguno estuvo dispuesto a dar en el ámbito político. Solo a modo de muestra, recordemos que el presupuesto nacional votado por El Frente de Todos y Cambiemos no aportó ninguna partida especial para atender la situación claramente excepcional.

No hubo ninguna respuesta concreta a las necesidades en materia educativa. Aunque, nobleza obliga, ninguna solución concreta a ninguna materia: ni salud, ni educación, ni trabajo genuino, ni control de la inflación, ni ayuda a los cada vez más desocupados y pobres. En fin, el panorama es harto conocido y desolador.

En este marco, el debate sobre la educación ha quedado reducido a la presencialidad o no, pero en ninguno de los casos se puso en cuestionamiento que no existe ninguna condición garantizada para la presencialidad ni para la virtualidad.

No existe conectividad gratuita que permita a todos los estudiantes acceder a los contenidos y propuestas elaboradas por sus docentes, ni tampoco para que los mismos puedan mantener el vínculo con sus alumnos. El presupuesto destinado a la entrega de medios tecnológicos (PC, netbook, tablet) es absolutamente insuficiente. Datos del propio Indec, en su último informe sobre la Encuesta Permanente de Hogares, muestran que las condiciones de vida de millones de familias impiden sostener la educación de sus hijos en el sistema actual, sea este virtual o presencial y esto el gobierno lo sabe y se hace el zonzo.

Si la escuela contagia o no contagia es un falso debate, y roza lo absurdo. Todo el mundo sabe que por más que esto fuera cierto (lo datos no son concluyentes al respecto), los estudiantes no aparecen en las escuelas por arte de magia, sino que se desplazan en trasporte público, la gran mayoría aumentando las posibilidades de contagios. En todos los países del mundo en donde se produjeron rebrotes, se ha retornado a la virtualidad como una forma de reducir la circulación y el riesgo de contagios.

Sin embargo, los campeones de la “responsabilidad” no han garantizado ninguna de las condiciones necesarias para que la virtualidad sea una continuidad del proceso educativo. Las marchas que se han desarrollado a lo largo y ancho del país de la mano de los estudiantes y la juventud del Polo Obrero, exigiendo medios y garantías para que millones de estudiantes puedan acceder al sistema educativo, son solo una muestra de esto.

Todos queremos que la educación sea realmente prioridad, pero con desearlo no basta; hay que destinar recursos extraordinarios y de manera urgente.

Santa Cruz y el “como si” educativo

En Santa Cruz, el debate entre el gobierno y la oposición de Cambiemos es un reflejo del debate nacional. El CPE, en la voz de su presidenta Cecilia Velázquez y de su vicepresidente Ismael Enrique, hablan de una inversión y acompañamiento a los estudiantes que nada tiene que ver con la realidad, con el agravante de que tampoco se avanzó en las obras de infraestructura que permitan, en algún momento, el retorno a una presencialidad con ciertas condiciones de seguridad para estudiantes y docentes.

La propia gobernadora Alicia Kirchner anunció el 5 de octubre de 2020 que se implementaría una plataforma virtual que permitiría a 54.224 estudiantes de la provincia acceder a contenidos desarrollados por los docentes, siendo dicha plataforma hasta el día de hoy, más eventual que virtual. Demás está decir que, ni bien se conoció ese anuncio, desde Tribuna Docente hicimos la observación que sin conectividad gratuita y elementos tecnológicos el acceso a cualquier tipo de plataforma es una fábula.

Un año virtualidad en Santa Cruz y ningún reclamo de la docencia, de las familias ni de los estudiantes han sido atendidos. Universalización en el acceso a internet y netbooks para que todos puedan acceder (entendiendo que, si la educación es a través de internet, ésta debe ser de acceso público y gratuito) y el otorgamiento de becas masivas para que nuestros estudiantes puedan estudiar, continúan siendo reclamos sin respuesta por parte del gobierno de Alicia.

Los funcionarios de la cartera educativa santacruceña se escudan desde hace ya un año con las eternas gestiones ante Enacom por packs de datos para los estudiantes y estos, mientras tanto, siguen abandonados a los recursos que sus familias posean. El verso de la inclusión se cae ante la política de exclusión que en materia educativa el gobierno kirchnerista lleva adelante.

Una oposición de caricatura

Ante este derrotero de hipocresía e inoperancia, la oposición de Cambiemos de Santa Cruz repite una serie de discursos y fraseología sobre la necesidad de la presencialidad y denuncia la falta de inversión, pero no asume ninguna responsabilidad (pensemos que llevó a Macri en sus boletas) ni propone una salida de emergencia a la actual crisis y el abandono pedagógico.

Desde la UCR y Encuentro Ciudadano impulsan, o al menos declaman, el retorno a la presencialidad, aún a sabiendas de que, en la actual situación de las escuelas santacruceñas, los contagios estarían asegurados. Ninguno de estos bloques con representación en la legislatura provincial impulsó un plan de inversión para garantizar algún tipo de recurso extraordinario para atender a la educación de miles de estudiantes que han quedado afuera de la escuela. La preocupación por la presencialidad no se tradujo en proyectos de ley que plantearan el incremento de los recursos para educación, becas ni conectividad gratuita.

En este sentido el debate de la oposición de Cambiemos santacruceña le hace el juego al gobierno: no lo interpela en los recursos que no están, en las carencias de hoy. Ese debate por arriba nunca tiene en cuenta las necesidades de los de abajo.

La educación del pueblo se defiende

En este contexto, resulta evidente la necesidad de tomar en nuestras manos la tarea de defensa de la educación pública y gratuita en Santa Cruz, y demandar al poder político y económico que ponga los recursos necesarios para sostenerla, con presencialidad o virtualidad.

Becas masivas para nuestros estudiantes, conectividad gratuita para docentes y alumnos, recursos tecnológicos para la virtualidad e inversión en infraestructura consistente en refacción y construcción de nuevos edificios escolares para un eventual retorno a la presencialidad, como así también el avance en la vacunación masiva de la población.