17/11/2020
CONTINUIDAD

Funcionarios de Vidal copan la Dirección General de Escuelas en la provincia de Buenos Aires

El gabinete macrista de Kicillof y el ajuste educativo.

Las declaraciones de Soledad Acuña, ministra de Educación de Larreta en CABA provocaron una enorme reacción en la docencia frente a lo que es una descalificación y agravio a los trabajadores de la educación y un llamado al macartismo y persecución a la izquierda y los sindicatos. Lo que es menos conocido es la gran cantidad de funcionarios macristas, provenientes de la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal, que se reciclaron en la Dirección General de Escuelas (DGCE) con el gobierno de Kicillof y la gestión de Agustina Vila. Mientras que Berni tiene su aparato propio con la Bonaerense, la Dirección General de Escuelas se transformó en un aguantadero de funcionarios privatistas y antisindicales. Una alianza de Kicillof con la derecha a dos puntas.

No se trata de funcionarios menores o de bajo rango sino de un elenco dirigente en la DGCE reconvertidos, algunos, en “nacionales y populares” y otros que pactaron su continuidad en las filas de Juntos por el Cambio. Al frente de Legal y Técnica Docente fue ratificada Natalia Maturano, junto a Nadia Ruiz como directora de Legal y Técnica Administrativa. Esto llevó, entre otras cosas, a que Florencia Loglodice, que sigue activa en Cambiemos, sea la encargada de “cuidar la firma” de Vila como antes lo hacía con el lobbista de la educación privada, Gabriel Sánchez Zinny. Entre otros asesores en funciones -según denuncia el portal Real Politik- se encuentran Mariano Otero, exdirector de Prensa de Sánchez Zinny, quien denunciara penalmente a docentes durante la “tierra arrasada” por Vidal .

Donde más se aprecia esta connivencia promiscua del kirchnerismo con la derecha es en la lista de “adquisiciones” que proviene de la subsecretaría de Recursos Humanos, que supo estar bajo el mando de Ignacio Sanguinetti, responsable de ejecutar los descuentos salariales mensuales, arbitrarios e indebidos a los docentes bajo la administración de Vidal. Desde ese ámbito, el macrismo provincial instrumentó un régimen de licencias médicas para atacar y avanzar sobre los derechos docentes. Hoy Sanguinetti no está más pero con la kicillofista Vila como directora de Escuelas de la provincia continúa buena parte de su tropa, entre éstos el massista y exaliado de Vidal, Emilio Cassou como director provincial de Gestión de Recursos Humanos; Nicolas Mac Mahon ocupando el cargo de director de Personal; Diego Igoa, como director de Administración de Recursos Humanos y Leonardo Troncoso al frente de Educación Física y exasesor del gobierno anterior.

Es para hacer notar que tanto Emilio Cassou como sus subordinados en Recursos Humanos son los que traban una y otra vez la reincorporación efectiva de los despedidos de la Dirección General de Escuelas. Con Vidal echaron a los trabajadores y con Kicillof como gobernador no los quieren pasar a planta permanente, en una línea igualmente precarizadora. Las burocracias de ATE, alineadas con ambas CTAs, llegaron a calificar a los despedidos de la Dirección de Escuelas como “ñoquis puestos por el macrismo”, cuando hay compañeros y compañeras con muchísimos años de trabajo. Estos burócratas ajustadores son los mismos que le soban el lomo a Kicillof como “amigo de los trabajadores” y a Agustina Vila que inundó de macristas y exaliados de Vidal al gabinete de Educación.

En la lista de los macristas que “siguen participando” con el kirchnerismo están la directora de Actuaciones Judiciales, el director de Informática -acusado en su momento por los sindicatos de maltrato laboral-, y el director de Recursos Didácticos y Tecnológicos, Axel Mallum, quien expuso en el 2019 con Vidal y Sánchez Zinny en un acto al servicio de la penetración del capital privado en el área educativa. Incluso la subsecretaria de Educación, Claudia Brachi, tiene entre sus colaboradores más importantes a quien fuera el director de Fiscalización, Prevención de Lavados de Activos y Conflictos Societarios de la provincia de Buenos Aires con Vidal, un sector estratégico para el encubrimiento de todos los chanchullos dejados por el gobierno anterior.

Como se ve, el kirchnerismo provincial no sólo prorrogó el presupuesto educativo de ajuste de María Eugenia Vidal sino que importó a sus propios funcionarios y los sentó en la misma silla. No extraña entonces la paritaria de hambre cuando la pauta inflacionaria para el año que viene trepa al 51%, la mayor precarización laboral en la docencia con distintos programas por fuera del Estatuto del Docente ni las presiones para una vuelta a la presencialidad en las escuelas sin condiciones epidemiológicas, sanitarias, edilicias ni cobertura de cargos y a costa de la salud de los trabajadores y la comunidad educativa.

Tampoco llama la atención que Kicillof haya enviado a la Legislatura un Presupuesto 2021 de ajuste a la educación, y un porcentaje trucho de “aumento”, porque se aplica sobre el presupuesto 2019 prorrogado hasta la fecha. La “macrización” del funcionariado de la Dirección de Escuelas es una razón más y de peso para exigirle a los sindicatos docentes, a Suteba y al Frente de Unidad Docente Bonaerense que rompan con el gobierno y enfrenten la sanción del presupuesto provincial de endeudamiento, ajuste e impuestazo que las burocracias se preparan para apoyar en forma inconsulta.

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