17/08/2021

Gran conferencia de prensa en el Nacional Buenos Aires contra la eliminación de los protocolos

Estudiantes, docentes y padres convocaron a una gran jornada contra la medida criminal de la rectora Bergman, las autoridades de la UBA y los gobiernos.
presidenta del Centro de Estudiantes del Nacional de Buenos Aires

foto Willy Monea Ojo Obrero Fotografía

Hace momentos, durante el mediodía de este martes 17, se realizó una conferencia de prensa en las puertas del Colegio Nacional de Buenos Aires convocada por estudiantes, docentes y familias en rechazo a la eliminación del distanciamiento social en las aulas y de las burbujas durante la cursada que comenzó a regir hoy mismo.

Esta medida, decidida de forma arbitraria por parte del Consejo Superior de la UBA e implementada por la gestión de la rectora, Valeria Bergman, sigue los pasos irresponsables de los gobiernos que priorizan la carrera electoral con las medidas de presencialidad sin cuidados ni condiciones, y expone la salud de les estudiantes y docentes en tiempos en tiempos por demás peligrosos. Con la variante Delta al acecho, sólo alrededor del 20% de la población de todo el país tiene ambas dosis de la vacuna, aunque está en evaluación si no se necesita incluso una tercera para garantizar la inmunidad frente a esta nueva cepa. La mayor parte de quienes integran el claustro docente solo cuentan con una dosis, mientras que les estudiantes secundaries no cuentan con ninguna, salvo aquelles que son parte de la población de riesgo.

Rechazamos que la estrategia de las autoridades para ir hacia este esquema de presencialidad haya sido recortar los salarios docentes de quienes dictaron clases virtuales durante dos semanas de abril y otras cuatro de junio y julio para no exponerse a una presencialidad sin condiciones sanitarias. Lo entendemos como un ataque directo hacia la organización gremial y democrática.

Otra consecuencia lamentable de la presencialidad compulsiva es la decisión tomada por la gestión de Valeria Bergman con respecto a la enseñanza de idiomas. Justamente, el caso de los idiomas evidencia claramente la paradoja que se presenta al no estar dadas las condiciones para la presencialidad plena: la gestión busca forzar la convivencia del curso entero, no escucha a sus actores. Por ello, los departamentos de idiomas corren el peligro de disolver abruptamente, sin ningún tipo de planificación, la división por niveles que mantienen exitosamente hace años. Esto, como escribió el departamento de inglés en una carta a la rectora, “(…) va en detrimento del principio de inclusión, ya que genera diferencias a partir de las realidades lingüísticas de lxs estudiantes que la enseñanza por niveles apunta a eliminar”.

Mientras tanto, la comunidad recibe planes arbitrarios, improvisados, en una clara muestra del descuido que la autoridad tiene por les docentes, quienes se ven en la obligación de dictar clase fuera del aula para no arriesgar su salud. De igual forma, la autoridad descuida también a les estudiantes, que no tienen más opción que permanecer en condiciones insalubres en el aula, muchas veces, literalmente, sin ventilación. Se quiere instalar una “grieta” entre la salud y la educación, frente a lo que expresamos de forma contundente que la única grieta que hay es entre quienes defendemos la educación cuidada y quienes pretenden atacarla. Nos referimos al ministro Trotta a nivel nacional, a la ministra Acuña en CABA y el rectorado de la UBA, encabezado por Alberto Barbieri, que buscan la foto de las aulas “llenas” para la campaña pero no garantizan el presupuesto para llevar adelante los protocolos que eviten la propagación del virus.

Desde el inicio de la pandemia, la organización colectiva entre familias, docentes y el Centro de Estudiantes del Nacional de Buenos Aires (CENBA) contribuyó a poder identificar los problemas propios de la modalidad virtual, y en la presencialidad plena, el relevamiento impulsado por el CENBA desenmascaró que las autoridades no garantizaron el alcohol en gel, ni la ventilación adecuada, ni el distanciamiento social en todos los cursos. De hecho, después del robo que sufrió el CNBA en el medio del receso de invierno, fueron las familias que aportan a la cooperadora del colegio las que tuvieron que hacerse cargo de la reposición de 17 pantallas LED para que funcione el sistema de streaming, que aportaba al desarrollo de las clases de forma mixta —lo cual permitía que todo el curso tenga clases al mismo tiempo sin estar en el mismo espacio físico, y no por el presupuesto de la universidad.

Por lo tanto, desde el CENBA y la comunidad educativa del CNBA exigimos retornar al esquema de burbujas y distanciamiento que se mantuvo vigente hasta el 11 del presente mes para que se respeten las necesidades sanitarias de quienes estudiamos y trabajamos. Para eso continuaremos con el plan de acción, realizando cartelazos en los entreturnos y convocando al resto de los colegios preuniversitarios a luchar en conjunto.

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