Educación

12/4/2020

Joaquín V. González: “clases virtuales” o el sálvese quien pueda

La pandemia del Covid-19 puso de relieve la crisis económica, sanitaria y social que se vive en Argentina y el mundo. En el sistema educativo se está mostrando la peor cara de los Institutos de Formación Docente de CABA. 


La mayoría de los estudiantes del Joaquín somos también trabajadorxs: existe un gran componente de trabajadorxs precarizadxs, monotributistas y en negro. El aislamiento social implica no tener ingresos durante un mes -o más-. A esta situación le agregamos que muches también son madres y padres. Por estas razones es que exigimos que las becas Progresar aumenten a un valor de $10.000 y que sean de acceso irrestricto.


“Clases Virtuales” o sálvese quien pueda en el Joaquín


El coronavirus pone sobre la mesa el desfinanciamiento sistemático por parte del gobierno de la Ciudad que afecta a la formación docente. Les estudiantes del Joaquín cursamos en un edificio que se cae a pedazos por falta de presupuesto.


En este contexto, se inserta la intención del Ministerio de Educación de Soledad Acuña y el del ministro Trotta para hacer "como sea" para sostener clases virtuales. No podemos dejar de lado que la discusión sobre las “clases virtuales” fueron un fundamento de avanzada de la Secundaria 2030 y la UniCABA, donde además se abre la puerta con posgrados, software planteando la mercantilización de la educación. 


Pero ante la excepcionalidad de la pandemia mundial, desde UJS-PO entendemos que los recursos tecnológicos pueden ser un mecanismo para establecer contactos, permitiendo una colaboración y un acompañamiento entre la docencia y lxs estudiantes en esta situación de crisis.


Vale aclarar que sumados a los graves problemas de infraestructura por falta de presupuesto que tenemos en los Institutos, tampoco existen las condiciones materiales para impulsar espacios virtuales para compartir materiales educativos, mucho menos “clases virtuales”. En el Joaquín no hay conectividad ni entrega de computadoras de hace 4 años. 


Ante esta situación, desde UJS-PO Terciarios proponemos: que las "clases virtuales" no sean obligatorias para docentes ni eliminatorias para estudiantes, ya que dejarían a una parte importante de elles fuera de la cursada. De ninguna manera, puede haber instancias de acreditación ni de evaluación.




El Rectorado de UTE-Celeste le lava la cara al Gobierno


El Rectorado hizo circular un comunicado centrado en 3 puntos: “confianza en las relaciones pedagógicas; responsabilidad como educadores, y moverse en las preguntas”. La gestión demuestra seguir al pie de la letra la bajada de línea del gobierno de empezar las clases como sea y coloca en los profesores del Instituto la garantía de las clases, la consulta con los estudiantes sobre sus recursos tecnológicos, etc. El Rectorado agrega que para aquellxs estudiantes que no pudieron participar de las actividades virtuales, se considerarán “diferentes acciones de acompañamiento a definir cuando se reinicien las actividades institucionales”. Al no tener ningún tipo de relevamiento institucional, se pone de manifiesto que los que tengan recursos necesarios podrán continuar la supuesta cursada, el resto deberá abandonar, o reincorporarse a la vuelta del cuatrimestre (sin tener en claro en qué condiciones), desgranando la matrícula del nivel como resultado final.


En todo el documento no hay una sola denuncia al gobierno de la Ciudad ni al nacional por la falta de presupuesto, de insumos tecnológicos, de becas para estudiantes, de internet o computadoras para docentes y estudiantes.


Que quede claro: si los docentes no pueden dar clases o los estudiantes no pueden acceder al classroom, no es por falta de “trabajo cooperativo” o solidaridad: es responsabilidad del Estado.


¿Y el Centro de Estudiantes?


Solo hay silencio de la conducción del Centro de Estudiantes (La Caravana- Patria Grande) sobre todos estos problemas que tenemos que enfrentar los estudiantes. A estas problemáticas, sumamos que durante el verano y de manera inconsulta han votado en Consejo Directivo junto al Rectorado y el resto de las agrupaciones afines al gobierno (28, La Conti, PC, Futures) la caducidad de los planes 2005/2012.


Desde UJS-PO como Secretaría General del CEJVG propusimos tomar de forma integral un relevamiento institucional para saber en qué condiciones se encuentran los estudiantes frente a las cursadas virtuales. La Caravana, desde la Conducción, realizó un escueto formulario que no contempla problemáticas de planes residuales, si los estudiantes son padres o están a cargo de personas mayores, etc. El motivo que lleva a anular al CEJVG como espacio de organización estudiantil es que ellos mismos funcionan como una secretaría del Rectorado -no están dispuestos de llevar a fondo los reclamos más inmediatos de los estudiantes. 


Los estudiantes tenemos que intervenir


Frente a esta convulsiva situación política, lxs docentes y estudiantes debemos retomar el camino de la organización. Desde los Centros de Estudiantes y la Coordinadora de Estudiantes Terciarios debemos pronunciarnos y poner en pie un plan por la disolución de la Unidad de Coordinación y la derogación de la Unicaba. Es necesario un relevamiento de las necesidades reales de trabajadores y estudiantes que incluya todos los aspectos: condiciones de higiene, condiciones edilicias, infraestructura, conectividad. 


Que los diferentes organismos de cogobierno se reúnan de manera virtual y se pronuncien 


porque las "clases virtuales" no sean obligatorias para docentes ni eliminatorias para estudiantes. De ninguna manera puede haber instancias de acreditación ni evaluación.

Por la entrega becas sin restricciones: aumento y adelanto ¡ya! de la beca Progresar, por el boleto educativo ya. 


Aumento del presupuesto para salud y educación. No al pago de la Deuda Externa. Fuera el FMI. ¡Que nadie se quede afuera!