Educación

27/3/2026

La reforma curricular en educación Media de Neuquén es una reforma laboral

Diez años nada “decolonizadores” ni “emancipadores”.

Reformas vaciadoras y sobrecarga laboral docente.

El intento de introducir, bajo el manto de una reforma curricular, un proceso de reforma laboral y de condiciones de trabajo en la educación del nivel medio en Neuquén tuvo una de las primeras manifestaciones en 2010 con la sanción de la ley N º 2.724, por la cual en su artículo 1º se “convoca al pueblo de la provincia y a sus organizaciones educativas, gremiales, sociales, culturales, económicas, religiosas, políticas e institucionales al Foro Educativo Provincial”, cuya finalidad sería “formular y elaborar los Documentos que contengan las bases para la sanción de la ley educativa provincial” (art. 2º), en los marcos de “las leyes nacionales 26.206 y 25.864, las resoluciones del Consejo Federal de Educación” (art. 3º).

O sea, determinando previamente que los resultados de cualquier texto que se decidiera a sancionar estuvieran dentro de la política de las leyes nacionales de educación. Tanto la Ley de Educación Nacional como aquella que fijó en 180 los “días de clase efectivos”, y que en su artículo dice que “las autoridades educativas de las respectivas jurisdicciones, deberán adoptar las medidas necesarias a fin de compensar los días de clase perdidos, hasta completar el mínimo establecido”. Y que en su artículo 7º aprobó el “Convenio para garantizar el cumplimiento de un ciclo lectivo mínimo, suscripto el 1 de julio de 2003 entre el titular del Poder Ejecutivo nacional y los representantes de las jurisdicciones provinciales”. Por Neuquén lo firmó la representación jurisdiccional del gobierno del fusilador Jorge Sobisch.

Un foro privatista y clerical

La convocatoria al foro partió de un acuerdo del MPN con el PJ y estaba dominado por autoridades y funcionarios. Esta burocrateada mereció críticas por considerarlo no “participativo”. Al punto que la Celeste de aquel entonces (denominada FUS y hoy TEP) impulsó junto a organizaciones sociales, sindicales y políticas otro ámbito de debate como “alternativo” al foro. El de Aten se denominó Espacio de Discusión por una Educación Pública Intercultural –Edepi.

El actual TEP, cuando se metió de lleno en las reformas “curriculares”, criticó la gestión del Fura (2012-2014) en la conducción de Aten recuperado, diciendo que “se quedó resistiendo este proyecto de ley, y no se generaron desde la organización propuestas alternativas, que se abandonó el Edepi y que se careció de una estrategia para marcar el rumbo en la legislación educativa”, como hicieron ellos con el Edepi.

Lo cierto es que las reformas estaban trabadas. A fines del 2013, el PJ con el riosequismo (partido ligado al kirchnerismo) y el Frente Grande presentan un proyecto de Ley de Educación reconociendo que el Foro “no tuvo la riqueza deseable”.

Esto es respondido con la apertura de una negociación entre el MPN y el PJ, donde la diputada Jara del peronismo juega un papel clave para acercar a los críticos y a los dirigentes kirchneristas de Aten a esa negociación. Así el futuro TEP se integró al fraude oficial, pasando a mejor vida al Edepi.

Para hacer más atractiva la maniobra, en abril del 2014 se sanciona la ley Nº2.905, que “democratiza” los integrantes de ese Foro. Esta “democratización” es votada por todos los bloques patronales de la Legislatura (MPN, PJ, MID, Riosequismo, UCR, ARI, Frente Grande, etc.) y cambia el foro por un llamado Congreso Educativo. Así se destrabó lo que luego fueron todas las reformas “curriculares”.

Inmediatamente, en agosto de 2014 el CPE vota sobre tablas la Resolución 1.368/14 que adaptó la escuela media provincial al polimodal de la L.F.E., sentando las bases que cualquier conclusión a la que llegara el Congreso Educativo “democratizado” no saldría de la tónica nacional.
La conducción FURA que estaba hacia el final de su mandato rechazó y pidió la derogación de esa Resolución, incluso con movilizaciones en octubre del 2014.

Pero apenas una semana después de esa movilización, sesionó el Congreso Educativo durante los días 14 y 15 de octubre y fijó las conclusiones que serían la base para elaborar la futura ley de educación provincial. Los delegados de ese Congreso Educativo funcionaron en la Legislatura, con el aval de todos los bloques patronales: “Estuvieron presentes los diputados Pamela Mucci, José Russo, Darío Mattio, Fernanda Esquivel, Ricardo Rojas, Rodolfo Canini, Pablo Todero, Amalia Jara, José Rioseco y Eduardo Benítez, etc.”, dice el parte de prensa de la gobernación. Los delegados de tal Congreso Educativo, en su mayoría eran funcionarios o designados a dedo por las propias autoridades de educación.
Y sobre el pucho, a las corridas, en diciembre de 2014 se vota la Ley Orgánica de Educación de la Provincia del Neuquén (LOEP) N º 2.945, aún vigente.

Asume el TEP

En enero del 2015 el TEP, recién asumido en un nuevo mandato en la provincial de ATEN, se pronuncia por un apoyo crítico a dicha ley, reconociendo que “con los fines y objetivos como expresión de deseos podemos coincidir, tendremos que ser firmes observadores del conjunto de políticas públicas desarrolladas, para su cumplimiento efectivo” o “se observa la incorporación de espacios de democratización y de ciertas demandas históricas”.

A partir de este vía libre del TEP, en ese año 2015, el CPE da otro paso votando la Resolución 1.697/15, que establece los mecanismos de construcción curricular en Media. Esa Resolución en su artículo 4º es muy clara sobre la Mesa Curricular y su supuesto mecanismo “democrático y participativo”, cuando afirma que lo que resuelva será ad referéndum del CPE. Además también es clara al decir “que es facultad de la Jurisdicción Provincial, la definición de la política educativa…”. Y es más clara aún cuando establece que el proceso curricular y sus conclusiones “se enmarcará en las orientaciones reguladas a nivel nacional…”.
Es decir, cambió el collar pero no cambiaron el perro: la reforma laboral bajo el taparrabos de una reforma curricular.

Copiando a la UNESCO

El gobierno del MPN comprendió que sin involucrar a la docencia en un fingido proceso “democrático”, las reformas curriculares no se podrían implementar. En ese sentido el MPN no hizo otra cosa que tomar las recomendaciones del documento fundacional de las reformas capitalistas contra las y los trabajadores de la educación fijadas por la ONU en 1973 en su informe “Aprender a ser”. El que recomienda a los gobierno que “En el plano de la aplicación concreta de las reformas, el éxito o el fracaso depende de la actitud del cuerpo docente. No es a las reformas internas a las que los enseñantes, en conjunto, oponen resistencia; lo que les desagrada son las condiciones en que les son presentadas, por no decir impuestas. De ahí la importancia que reviste el asociar activamente a los educadores a toda empresa de reforma en su sector”.

El derrotero fue muy claro: Ley Orgánica de Educación Provincial en 2014 y Resolución 1.697/15. Está marcada la cancha y por lo tanto el producto que pueda salir de cualquier proceso curricular está determinado, en su esencia, antes de la partida. Se podrán luego agregar los conceptos anexos que embellezcan las cuestiones de fondo, pero no alterar lo establecido en las normas nacionales y la LOEP. Conceptos edulcorantes que el TEP denominó como “decolonizadores” y “emancipadores” de las nuevas normas.

La LOEP, la verdadera reforma curricular.

En Neuquén esta ley es una norma donde el papel clave lo jugó el PJ.

La diputada Otaño del MPN como miembro informante de la LOEP expresó: “Para finalizar esta breve exposición, debo, necesariamente, volver al principio de todo este proceso y reconocer que cuando se inició esto, este proceso de consulta y de diseño de la participación sectorial y ciudadana, este mismo proceso estaba viciado, absolutamente, de muchas dudas políticas y, fundamentalmente, muchas sospechas partidarias. Sin embargo, hubo miembros de la Cámara, de la gestión anterior que adhirieron a la idea de generar un espacio de búsqueda e intercambio de los valores… y tengo la obligación de nombrarlos, porque fueron quienes nos ayudaron a traccionar las primeras ideas con los primeros pasos… uno de ellos fue Ariel Kogan, diputado mandato cumplido del Partido Justicialista, y Yenny Fonfach, diputada mandato cumplido de la Unión Cívica Radical”.

En la intervención de la diputada Amalia Jara del PJ, defendió con uñas y dientes el “consenso” alcanzado para votar la LOEP.

El presidente de la bancada del MPN expresó ese “consenso” diciendo: “ Supimos crear, a través del Congreso Educativo, un espacio para canalizar todas las voces, a pesar de su disparidad; un espacio donde se escuchó, en pie de igualdad, a todos los interesados”.

La diputada Suppicich del PO-FIT en cambio dijo: “En principio, la primera crítica que tenemos a la Ley, tiene que ver con el proceso de debate. Nosotros consideramos que no ha sido abierto el debate como corresponde, en el sentido de la representatividad de quienes participaron del Congreso y de los Foros” y recordó: “el año pasado hubo, en una jornada institucional, que fue colectiva, la ley fue rechazada abiertamente por la base docente”. Y otras críticas sobre el papel de la educación privada, la designación fuera de concurso de la docencia en las llamadas de gestión social, etc.

La LOEP repite la línea de las leyes nacionales. Por ejemplo, incluye “como agentes del proceso educativo”, entre otras organizaciones, a “las iglesias, organizaciones productivas”, léase empresas. (Art. 13º).

Lo que siguió

Todo lo actuado hasta la presentación final de la reforma curricular de Media, está basado en la Resoluciones previas del Consejo Federal de Educación. Por ejemplos las Resoluciones del CPE N º 79/09, 84/09, 88/09, 93/09, 103/10, 188/12, 201/13. Es decir, ya estaba acordado previo a cualquier proceso “participativo y democrático” o “emancipatorio y decolonial”.

En esas resoluciones del CFE encontramos líneas generales que luego aparecen en las conclusiones de la mesa curricular.

En esa línea en marzo de 2016, ya con el gobierno de Macri, la ministra de Educación de Neuquén, Cristina Storioni dejó el siguiente mensaje en el sitio oficial Mochila Educativa: “Buen día colegas! Dejamos aquí la Declaración de Purmamarca que firmé en nombre del gobierno provincial. Si leen, verán en ella muchas de las intenciones y objetivos que nuestro proyecto posee. Este documento se constituye en uno más del Corpus de normativas político legales que nos amparan. Es necesario que lo difundamos, tiene grandes conceptos de política educativa. Un abrazo”.

La ministra le dice a los dubitativos oficialistas del MPN, que todo está “amparado” en las normativas nacionales. Que ningún proceso curricular en Neuquén saca los pies del plato y choca con la política nacional, ni de antes del 2015, ni luego del cambio de gobierno.

Y tres meses después, en julio de 2016, con la presencia del gobernador Gutiérrez del MPN y la ministra Storioni, la provincia adhirió al programa “Compromiso por la Educación”, en un acto presidido por el presidente Macri.

Y precisamente en ese año se inicia en Neuquén el proceso reforma curricular de Media defendido tanto por el MPN como por la conducción provincial de Aten.

Un año después, en junio del 2017, se realizó en Neuquén el “Segundo Diálogo Neuquén-Compromiso por la Educación”, iniciativa basada en la Declaración de Purmamarca e impulsada por el CFE. Y en diciembre de ese año, la ministra Storioni, en el marco de una reunión del CFE, vota a favor del proyecto “Secundaria 2.030”, impulsado por el macrismo y todos los gobernadores. Solo al TEP se le puede ocurrir que ese proceso es “decolonial” y “emancipatorio”.

En San Fernando el 6 de diciembre del 2017 se reunió el Consejo Federal de Educación (con la presencia del ministro nacional Finochiaro y todos los ministros de educación de las provincias). Allí aprobaron la Resolución 330/17 que aprueban los documentos “Marco de Organización de los Aprendizajes para la Educación Obligatoria Argentina (MOA)” y “Criterios para la elaboración de los Planes Estratégicos Jurisdiccionales del Nivel Secundario”. Esta Resolución está basada en la Ley Nacional de Educación del año 2006 (presidencia de Nestro Kirchner) y en Resoluciones del propio CFE de los años 2009 y 2016 y en la Declaración de Purmamarca (que también suscribió el gobierno de Neuquén).

Rimbombantes títulos para plantear una reforma laboral en el nivel y una primitivización de contenidos y la superexplotación laboral de las y los trabajadores de la educación, en paralelo con la intromisión abierta de la “sociedad civil” (léase Iglesias, empresas, ONG, etc.) en la escuela. Se trata de la “Secundaria 2.030” de Macri y los gobernadores.

Como este Plan debía instrumentarse parcial o totalmente a partir del año 2019 y debía ser presentado por cada provincia en noviembre de 2018 a más tardar, en Neuquén, justo días antes de esa fecha, el cuerpo colegiado del CPE, por unanimidad (es decir lo firmó también el TEP) aprueba a las apuradas y sin terminar aún el texto final el “Diseño Curricular para el CBC del Nivel Medio”.

Así como el olmo no produce peras, ningún proceso curricular basado en esas normas puede ser democrático, con poder de decisión de las y los trabajadores de la educación, que respete lo elaborado por ellas y ellos y que sea vinculante respecto a la decisión final.

Hoy, varios años después de su implementación, los aspectos de reforma laboral son claros: sobrecarga laboral abrumadora de las y los compañeros de Media. Muchos de ellos que han perdido horas cátedra o bloques de horas para adaptarse al nuevo formato de áreas que incluyen varias asignaturas. La aplicación del concepto de trayectoria estudiantil, que en la práctica significa que para el estudiantado se trata de “habitar” la escuela y egresar, sin importar si ha adquirido conocimientos durante ese período. Ahora se denomina a los equipos directivos como “gobierno educativo”, quitando cualquier resabio de decisiones colectivas en las instituciones y con la intención oficial de presionar para que esos equipos directivos sean considerados “funcionarios gubernamentales” y no parte de la carrera docente.

Hoy también estas reformas llamadas curriculares se están instrumentando con el mismo objetivo en el resto de los niveles (Inicial, Primario, Superior) y las modalidades (Especial, Hospitalaria, Domiciliaria, etc.).
No existe nada más colonizador y opresor que vaciar una educación de contenidos científicos y precarizar y sobreexplotar laboralmente a las y los trabajadores de la educación. Es lo que el proyecto de "educación para la libertad" que promueve Milei busca llevar más a fondo.

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