Educación
14/10/2026
La violencia contra los docentes lleva décadas de existencia
El ministro de gobierno bonaerense Carlos Blanco miente deliberadamente.

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A fines de septiembre de 2026 tuvieron lugar sucesivos episodios de violencia graves contra docentes de diversos distritos de la provincia de Buenos Aires.
Carlos Blanco, ministro de gobierno de Kicillof, mientras justificaba los alevosos descuentos a los docentes huelguistas, en nombre de su ilegalidad, sostenía: “Lamentablemente la Argentina vive un clima de agresividad del que no quedan exentos ni los docentes, ni los médicos, ni los efectivos policiales”, y caracterizó: “Estas cosas no pasaban hasta 2023, por lo menos este número y en esta magnitud”.
Blanco es un ignorante o miente en forma deliberada, ya que Milei, siendo extremadamente violento contra los trabajadores, discapacitados, científicos, jubilados, etc., no tiene la exclusividad política.
Hagamos una breve revisión:
Año 2012: Cristina decía en la apertura de las sesiones ordinarias del 1° de marzo del año mencionado: “Para trabajadores que tienen cuatro horas de jornada laboral y tres meses de vacaciones, estimo que la consideración por el resto de sus compatriotas debería grabarse a fuego...”.
Macri, en 2017: “La terrible inequidad entre aquel que puede ir a una escuela privada y aquel que tiene que caer en la escuela pública”.
Vidal decía esto en 2017 frente a un proceso huelguístico docente, para predisponer a los padres de los alumnos contra los docentes: “Ponen de rehenes a los alumnos”.
Soledad Acuña, ministra de Educación de Larreta en CABA, durante 2020 desvalorizaba a los docentes por ser de “sectores más bajos socioeconómicos” y “con poco capital cultural”, e instó a los padres a denunciar la “bajada de línea”, en referencia a alguna opinión política de los docentes. Fomentaba la delación y la persecución a los docentes.
Gerardo Morales, entonces gobernador de Jujuy en 2022, decía: “El derecho a la protesta no puede estar por encima de la obligación de enseñar.”
Quintela, gobernador de La Rioja, afín al kirchnerismo, dijo en marzo de 2023, ante reclamos de una docente en el contexto de una movilización, insultaba a una docente: “Andá a trabajar, vaga de mierda”.
Insfrán, gobernador de Formosa (hombre del kirchnerismo), amenazó a docentes de su provincia con no pagarles el sueldo en septiembre de 2025: “No olviden que cobran su sueldo religiosamente”.
Ignacio Torres, gobernador de Chubut durante el año 2026, ante movilizaciones y demandas docentes, los acusó de “mentir deliberadamente sobre cifras salariales”.
También, en el transcurso de 2026, ante demandas salariales docentes, Pullaro, gobernador de Santa Fe, acusó a los docentes de fascistas.
Vamos a ver cómo esta acción machacona e insistente del Estado capitalista ha comenzado a tener efecto impactando en forma calamitosa en la conducta de las familias contra los docentes a quienes han tomado como blanco, no desde 2023, sino desde mucho antes. Y que estos hechos de violencia han tenido lugar bajo los gobiernos de De la Rúa, Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner, Macri, Fernández y Milei, y de los gobernadores de la provincia de Buenos Aires Duhalde, Ruckauf, Solá, Scioli, Vidal y Kicillof.
Estadísticas
En 2004 el Observatorio de Violencia en las Escuelas realizó un estudio que daba cuenta de los siguientes datos: 14.000 docentes (sobre 60.000 consultados) hicieron denuncias por agresión física. Entre 2000 y 2005 en la ciudad de Buenos Aires hubo 270 denuncias referidas a agresiones psicológicas, verbales y físicas a docentes. En 2005 la FEB informaba sobre la existencia de consultas de 21.000 docentes por estrés y fatiga.
Entre 2006 y 2008 el Departamento de Salud Mental de la FEB informaba que había tenido 7.188 consultas que arrojaron un resultado de 2.515 patologías psíquicas. El 46% de los pacientes tenía entre 40 y 55 años, es decir, con mucha antigüedad en la actividad docente.
De acuerdo a un estudio del Centro de Estudios para la Prevención del Delito de la Universidad de Belgrano hecho en 2009, el 60% de los docentes porteños y bonaerenses sufrió agresiones y violencia física por parte de los padres de sus alumnos. También el 99% de los docentes encuestados por esta investigación contestó que había observado un aumento de la agresividad de los alumnos en los últimos diez años.
Un estudio de la Universidad Nacional de Cuyo hecho en 2005 señalaba que “desde 1990 los hechos violentos en instituciones educativas han aumentado considerablemente como uno de los índices de la crisis económica y social que padece Argentina. Al principio la agresión se dirigía a los compañeros, pero ahora la violencia también se dirige a los docentes”. Y continúa: “Los factores más influyentes sobre el comportamiento de los chicos son la familia, la pobreza, la marginalidad y los medios de comunicación”.
Una investigación realizada por el diario Página 12 del 24 de mayo de 2023 señala que el Observatorio de Políticas de Convivencia de la Dirección General de Educación y Cultura “(…) la escuela no es un ámbito donde hayan constantes actos de violencia a los maestros”. La afirmación negacionista de la cartera educativa bonaerense se basa en estadísticas del año 2022, en el transcurso del cual hubo 1840 acciones violentas de familiares contra docentes y auxiliares. Pero a los funcionarios de la cartera educativa bonaerense les parece poco porque en el ámbito escolar hubo 49.334 conflictos. Concluyen entonces que el porcentaje de agresiones contra los docentes es, respecto a la totalidad de los conflictos, pequeño. La manipulación no puede ser mayor; tampoco la mala intención. Porque esto supone alrededor de diez casos de violencia escolar diarios en toda la provincia en el transcurso de ese año.
Durante 2010 el 50% de las licencias estaban relacionadas con los síndromes de burnout y mobbing. Los mismos no estaban en la Ley de Riesgos de Trabajo.
Es importante describir ambos síndromes: el mobbing está vinculado al acoso psicológico (insultos, humillaciones, aislamiento, sabotajes laborales o presión excesiva). Los síntomas de este síndrome son: ansiedad, nerviosismo y miedo al entorno laboral, baja autoestima y sentimiento de inutilidad, problemas de sueño, insomnio o pesadillas relacionadas con el trabajo, y dolores de cabeza y problemas digestivos.
El burnout tiene relación con las jornadas laborales excesivas, la falta de descanso, exigencias y responsabilidades que superan la capacidad física y psíquica para las mismas, falta de reconocimiento y valoración y desequilibrio entre la vida personal y laboral. Las consecuencias son el cansancio y agotamiento, la falta de motivación, la dificultad para concentrarse, problemas físicos, taquicardia e insomnio.
Por su parte la UDA realizó una encuesta en el transcurso de 2011 a 2.000 docentes de 16 provincias, como resultado de la cual el 36% siente temor siempre y en ocasiones otro 36%. La misma encuesta dio a conocer que el 48% de los docentes encuestados se siente desprotegido, el 58% pidió licencia y al 70% le preocupa la violencia. Estamos hablando desde luego de la violencia escolar, de la cual son blanco también los docentes en forma directa o indirecta.
Cabe señalar que la etapa de la que dan cuenta las encuestas y estadísticas a las que hacemos alusión son coincidentes con una situación de extremada violencia contra docentes, uno de los cuales tuvo lugar en Pergamino y de la cual fue víctima un director de escuela secundaria (Ricardo Fusco) que debió ser internado por sufrir una agresión con un palo y un cuchillo por parte de un alumno y su madre, debiendo ser hospitalizado. En 2007 hubo una denuncia penal contra amenazas recibidas por parte del director, que el poder judicial pasó por alto.
En noviembre de 2017 el medio de prensa Datos de la Región daba a conocer que “cada semana hay cuatro casos de violencia a maestros bonaerenses por parte de familiares de alumnos”.
Parte de estas agresiones están constituidas por acusaciones de abuso sexual, especialmente contra docentes del nivel inicial. Entre abril de 2021 y septiembre de 2024 hubo cerca de 200 denuncias de este tipo, la abrumadora mayoría de las cuales resultó falsa, pero que en muchos casos puso en prisión a docentes inocentes; que luego salieron libres, comprobándose en muchos casos que los abusos habían tenido lugar en el ámbito familiar. Las secuelas psíquicas y físicas que dejaron en los docentes han sido en muchos casos irreparables. Muchos lograron la libertad gracias a la lucha de sus compañeros. Un caso emblemático fue el del maestro de música Lucas Puig, quien fue acusado falsamente en 2010, falleciendo de cáncer en 2024 mientras estaba en prisión domiciliaria. ¿Qué duda cabe de que estas falsas acusaciones forman parte de la violencia contra los docentes?
Violencia estatal
Los gobiernos han provocado el agotamiento deliberado de las energías físicas y psíquicas a la docencia, con los nuevos regímenes académicos en todas las ramas y modalidades educativas, con sobreabundancia de obligaciones y presiones constantes; con un acoso promovido desde las jefaturas reclamando planes de continuidad pedagógica, con la finalidad de ocultar la realidad y cargar sobre las espaldas de los trabajadores de la educación la responsabilidad del hundimiento social y educativo. Y cabe enfatizar sobre el hecho de que ha sido la burocracia sindical del FUDB, especialmente la del Suteba, la que ha promovido la sobrecarga laboral, la que ha aceptado la miseria salarial docente, debido a su integración en el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof.
Hay una violencia integral contra los docentes, cuya responsabilidad proviene del Estado capitalista y todos sus gobiernos. Parte de la misma está constituida por la ejercida por algunas familias, estimuladas objetivamente por el contexto, y subjetivamente alentadas en forma consciente por todos los gobiernos de turno.
En gran medida, en el fondo de esta circunstancia, está la estrategia de destruir en su forma y en su contenido la educación estatal y gratuita. Parte de esta destrucción es agotar física y psíquicamente a la docencia, hasta el extremo, sin cuya existencia desaparece la escuela.
Luchemos
Por eso, la conquista de Suteba y Ctera por parte del sindicalismo clasista y antiburocrático es una tarea central, porque la defensa de la escuela pública y gratuita está atada a la defensa de las conquistas de los estatutos docentes, del salario, de la carrera docente, del presupuesto educativo. Y para eso es imprescindible una dirección clasista, antiburocrática e independiente de los gobiernos de turno que destruyen la educación. Para llevar hasta el triunfo el esfuerzo combativo que la docencia ya ha puesto de relieve en sus paros y movilizaciones contra los actos de violencia que han sufrido. La Multicolor es una herramienta fundamental en esta lucha. Y como parte de ella, Tribuna Docente.
Es necesario sacar una conclusión. El régimen capitalista, en su etapa de declive, destruye las fuerzas productivas, cierra fábricas, destruye la naturaleza, incrementa su tendencia a la guerra, embrutece a la humanidad, y como parte de eso ataca a la ciencia y a los científicos, a los docentes y a las escuelas. Es un régimen en descomposición que nos lleva a la barbarie.
Por eso hay que terminar con él y poner en pie una sociedad sin explotadores ni explotados. La docencia deberá jugar un papel en esta perspectiva junto a la clase obrera y bajo su dirección.




