13/07/2020

Las escuelas técnicas y las limitaciones de la educación virtual

UJS Morón

Mientas el ministro de Educación Trotta elogia “lo bien que funciona la educación virtual” y el burócrata Baradel, del gremio docente, se suma al discurso oficial de la “continuidad pedagógica” celebrando que sea garantizada por “el impresionante trabajo de docentes”, vemos que la realidad difiere mucho de las alucinaciones de los funcionarios. Son muchos los estudiantes que no tiene posibilidad de acceder al contenido enviado por los docentes. Y estos últimos no cuentan con capacitación en materia de manejo de la tecnología, además de que se les extiende la jornada y las tareas debido a la virtualización.

En las escuelas técnicas se nos presenta otra gran problemática, que por la naturaleza practico-profesional de las mismas el aprendizaje se ve muy afectado por el sistema de educación virtual. Por un lado, en el sentido de las practicas profesionalizantes (no remuneradas) que no tienen cabida en el marco de esta continuidad pedagógica. Por otro lado, los proyectos prácticos que implica gran parte de la educación técnica tampoco pueden ser realizados por los estudiantes desde sus casas o solo pueden realizarse proyectos muy básicos, viéndose de igual manera devaluada la educación profesional.

Las ya escasas viandas que se envían desde el Servicio Alimentario Escolar (SAE) están muy lejos de satisfacer la necesidad del conjunto de las familias que dependen de ellas. Los docentes, que en muchos casos le tienen que explicar a quienes los solicitan que se acabaron los alimentos, garantizan por sus propios medios los elementos de seguridad e higiene que el Estado no les facilita, generando que cada vez sean menos los que concurran como voluntarios.

La producción y distribución de barbijos y de alcohol en gel son tareas que han sido tomadas por estudiantes y docentes de escuelas técnicas de todo el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba). En el Hogar Naval de CABA, estudiantes y docentes, a través de una carta, exigieron al Gobierno de la Ciudad la apertura de escuelas y laboratorios para la producción de dichos insumos. En la Técnica 6 de Morón, donde los docentes, ya contando con las instalaciones, produjeron y donaron mascarillas al Hospital de Morón, lugar donde, como en muchísimos otros centros de salud, escasea hasta lo básico en materia de seguridad sanitaria. Tras el aumento de los precios de los insumos básicos, producto de la especulación de farmacéuticas y laboratorios, las necesidades sanitarias del conjunto de los trabajadores en esta pandemia están muy lejos de cubrirse, mientras el gobierno pone todo de sí para renegociar una deuda externa impagable.

Un programa

A la iniciativa de los docentes y estudiantes, para producir elementos sanitarios en talleres y laboratorios de las escuelas técnicas, reclamamos que tal trabajo sea remunerado bajo convenio y que el Estado garantice todos materiales y herramientas necesarias para la producción. También es necesaria la universalización de un SAE de calidad, y el acceso de cada estudiante y docente a la conectividad y dispositivos tecnológicos.

No se nos escapa que para garantizar los fondos para llevar a cabo estas propuestas es necesario un impuesto a las grandes fortunas como plantea el proyecto del Frente de Izquierda-Unidad junto a la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda. Impulsemos la unidad docente estudiantil en función de estos reclamos.

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