22/04/2021
SIN RECURSOS

Sin conectividad: desertan 1 de cada 4 estudiantes pobres por culpa del gobierno

Las cifras surgen de una investigación exploratoria sobre algunos “Barrios Populares” respecto al aprendizaje escolar en 2020.

Un informe exploratorio del Observatorio de Argentinos por la Educación, sobre la educación durante el 2020 en los barrios más vulnerables del país, arrojó que, al menos uno de cada cuatro chicos (27,3%) no pudo concretar sus estudios. Una de las principales deficiencias es la falta de dispositivos para conectarse, conectividad (Wifi) y otros problemas derivados de la crisis económica y social.

Las encuestas se realizaron entre 71 barrios identificados en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), que integra más de 4.000 barrios vulnerables y pobres de todo el país. Y si bien se trata de una introducción al problema, refleja una situación enunciada desde la comunidad educativa y la juventud piquetera: la falta de inversión nacional en medidas para garantizar la continuidad educativa de millones de jóvenes.

Entre los datos destacados, el 87% de los encuestados respondió que en sus hogares conviven con más de 4 personas (además del alumno/a), por lo cual el acceso a dispositivos adecuados para la cursada virtual se ve frustrado ante la demanda, para mismo fines u otros, de otros integrantes de la familia y debido a la escasez de recursos.

Siguiendo la misma línea, solo un 20,8% de las familias encuestadas informó contar con un solo joven menor de 18 años; el 42,9%, informó dos y el restante 36,3%, señaló la presencia de 3 o más jóvenes en edad escolar. En la mayoría de estos hogares se carece de computadoras o, si las hay, se encuentran en menor medida que las necesarias.

Otro factor que la encuesta no ha relevado, pero que es una denuncia habitual de las barriadas obreras más empobrecidas, es la dificultad de acceder a una correcta conectividad o servicio de internet.

Gran parte de estos barrios presentan deficiencias estructurales, como la falta de agua, gas y electricidad, y solo en algunos pocos es común que llegue el servicio de internet o Wifi, debido a costos que las familias no pueden afrontar o incluso a problemas de infraestructura y alcance de las señales.

Asistencia alimentaria

El informe también indagó respecto a la asistencia alimentaria otorgada por el Estado. Del total encuestado, unas 84,4% escuelas brindan algún tipo de alimento (desayuno, almuerzo o merienda). De entre estas, casi la mitad ha discontinuado la provisión de alimentos y el restante 56,7% pudo mantener alguna asistencia bajo otras modalidades.

Esto también ha quedado de manifiesto en las restricciones de los programas provinciales alimentarios y municipales –como el Servicio Alimentario Escolar en PBA-, los cuales fueron reemplazados por la entrega de bolsones de mercadería, con unos pocos productos con bajo contenido nutricional y a intervalos de tiempo cada vez más espaciados.

Respecto a este punto, el informe resalta la asistencia de las organizaciones sociales, que llegaron a atender uno de cada dos niños. Se trata, en gran medida, de las mismas organizaciones piqueteras que vienen denunciando el crecimiento de la demanda alimentaria en los barrios y el recorte del suministro alimentario de Nación y las provincias.

Esto agrava aún más la situación de millones de chicos/as, ya que no solo se trata de la falta de insumos o conectividad para cursar, sino que muchos se han visto obligados a dejar los estudios para sumar un aporte económico a sus hogares, en el marco del recorte de los programas de asistencia directa, como el Ingreso Familiar de Emergencia.

Ante esta situación, el gobierno forzó el regreso a clases para desentenderse de la inversión necesaria para que las familia pobres (hoy un 42% de la población) accedan a la educación. Tuvo que dar marcha atrás en el Amba debido a la crisis epidemiológica y la escalada de los contagios, pero sin otorgar los recursos necesarios.

En este marco, la juventud piquetera, que protagonizó la ocupación de Ministerio de Educación de la Nación, y distintos centros y agrupaciones estudiantiles convocan una nueva acción para este viernes 23, donde concentrarán en el Palacio Pizzurno, para dirigirse al Ministerio de Educación de CABA, pasando por el rectorado de la UBA, con el reclamos de dispositivos, Wifi y aumento y universalización de las becas Progresar –y su compatibilidad con los programas sociales- para garantizar la continuidad educativa.