09/01/2021
Caba

«Vacaciones en la escuela» como si la pandemia no existiera

El pasado lunes 4/1 comenzó una nueva edición del programa de «Vacaciones en la escuela» dependiente del Ministerio de Educación a cargo de Soledad Acuña, y el programa en particular bajo la égida del Director General de Educación de Gestión Estatal,  Fabián Capponi.

Mientras el rebrote de casos de Covid-19 se propaga a lo largo y ancho de la Argentina, teniendo a la Ciudad de Buenos Aires en vilo por las cifras que escalan, las denuncias por parte de familias y docentes se multiplican, en tanto el GCABA deja a merced del contagio y la circulación social del virus a miles de pibis y a sus familias haciendo un acting de control de una pandemia que no le dan tregua a la población mundial.

El programa  «Vacaciones en la Escuela» vuelve a colocar el problema de los protocolos en las actividades presenciales educativas: las sedes (edificios escolares) y los predios, a los que asisten pibis y docentes, no cuentan más que con alcohol en gel pero sin ningún tipo de disposición sanitaria preventiva, sin recursos,  y dándole continuidad a la (mala) organización de dicho programa tal como ha funcionado por lo menos los últimos 20 años en los cuales el amontonamiento de pibes es la regla, sobre todo en los traslados en micros a los predios, en las piletas y en los propios predios.

Capponi ideólogo y ejecutor de una política decidida de degradación y vaciamiento educativo, quien desenvuelve la línea de acción de Larreta-Acuña de aperturas prematuras sin control ni recursos, se jacta mostrando en redes sociales las aglomeraciones de niñes sin barbijo: una burla siniestra tanto para quienes aparecen en las fotos como para sus familias. Pero las fotos no muestran que el GCABA ha vuelto a recortar el programa, les pibis apenas reciben una vianda de calidad dudosa en reemplazo del almuerzo que recibían en ediciones anteriores, frente a lo cual el argumento de la prevención es utilizado tendenciosamente ya que tampoco se ha continuado con la entrega quincenal de las canastas alimentarias ni de una tarjeta alimentaria tal como lo hemos reclamado desde el Partido Obrero- FITU y Tribuna Docente.

Cabe destacar que la población que asiste a las colonias del GCABA en su gran mayoría son les pibis de las barriadas más vulnerables, lo cual hoy se extiende prácticamente a toda la Ciudad por el proceso acelerado de pauperización de las masas laboriosas de la Capital y de todo el país. En la Ciudad en la que prácticamente el 46% de pibis se encuentran por debajo de la línea de pobreza, Larreta-Acuña-Capponi entregan un sándwich y amontonan pibes bajo el rayo del sol sin entregar agua ni protección solar siquiera.

Pero el GCABA no sólo hace gala de su desprecio por les pibis que asisten a las escuelas de verano: el programa cuenta con trabajadores precarizados los cuales se renuevan edición tras edición, docentes que cubren distintos cargos bajo contratos basura los cuales son denunciados desde hace por lo menos 20 años, con el valor agregado de cientos de docentes hiper precarios de Jornada Extendida que también desempeñan tareas en dicho programa, lejos de que los gobiernos de las últimas décadas en la CABA hayan movidos un dedo para regularizar dicha situación, tampoco la conducción celeste del sindicato mayoritario UTE-CTERA, por el contrario la precarización laboral y el avasallamiento del Estatuto del Docente se han agravado.

Por ello es de primer orden que cada sede del programa emita un informe diario elaborado por comités de  higiene y seguridad a cargo de trabajadores con posibilidad de veto. Para evaluar las condiciones y resguardo tanto de pibis como de todo personal docente y no docente de la sede.

El GCABA al igual que las patronales no cuidan a los trabajadores,  y buscan imponer bajo presión económica que se retomen actividades.

Las burbujas mentadas del macrismo no son más que una cínica fachada preparatoria para intentar someter a la docencia, con la venia y apoyo directo del Ministro de Educación Nacional Nicolás Trotta y la conducción de CTERA,  a una apertura apresurada, sin protocolos reales, sin recursos, en edificios escolares con inversión cero en infraestructura, de un ciclo lectivo 2021 que ameritará una intervención decidida del conjunto de la docencia porteña y de las familias en defensa de la salud y la vida.

           

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